El delegado del Gobierno de España en Andalucía, Pedro Fernández, ha visitado hoy la localidad malagueña de Benaoján para comprobar los daños provocados por las lluvias torrenciales de las últimas semanas, interesarse por el estado de los desalojados y conocer el estado actual de la presa de Montejaque, situaciones que, junto con las numerosas incidencias en el resto de Andalucía “necesitan que todas las administraciones reconduzcamos nuestros esfuerzos económicos para apoyar a las personas, empresas y municipios que han sufrido cuantiosos daños en sus infraestructuras”, una tarea que, ha subrayado, “ya ha iniciado el Gobierno de España con la aprobación de la declaración de zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil el pasado martes”.
En opinión del delegado, este apoyo económico “debe dar continuidad al trabajo que estamos realizando todas las administraciones a una, como un gran equipo, desde la primera gota porque es lo que necesitan los ciudadanos y el sector empresarial” y ha garantizado que “el Gobierno de España va a estar ahí para ayudar en todo lo necesario”.
Así, ha explicado que, tras la aprobación en Consejo de Ministros de la declaración de zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil, ya está en desarrollo el Real Decreto-ley “que establecerá, de forma concreta las ayudas y procedimientos a seguir para poder acogerse a las mismas”.
“Desde el Gobierno de España estamos en la protección de las personas y en la reconstrucción y en el apoyo absoluto a todos los damnificados por estas sucesivas borrascas que afectan a Andalucía desde noviembre, especialmente a zonas como la Serranía de Ronda o Grazalema, en las provincias de Málaga y Cádiz”.
Tras agradecer al alcalde de Benaoján, Guillermo Becerra, por “estar desde el primer momento atendiendo a sus vecinos”, y al subdelegado de Málaga, Javier Salas, “por acompañarlos y ponerse a disposición de la emergencia todos los recursos del Gobierno”, Pedro Fernández ha hecho referencia a “la Comandancia de la Guardia Civil, a sus efectivos y a todos los servicios de emergencia que se han requerido desde el primer momento y que aún siguen aquí protegiendo a los vecinos y evitando daños mayores”.
Sobre el terreno, ha explicado que la presa de Montejaque “está bajo un control constante, haciendo un seguimiento exhaustivo de su situación”, una labor en la que ha reconocido “el magnífico trabajo de la UME y la Guardia Civil, también en labores conjuntas”. En la zona se han desalojado de forma preventiva más de 150 personas de Benaoján, además de zonas limítrofes como Jimena de Líbar, “para evitar efectos de un posible desembalse masivo”, ha aclarado Fernández. Además, se está monitorizando el acuífero y el perímetro de la presa por parte de profesionales de Endesa, como titular de la infraestructura, acompañado de la vigilancia de la UME y de la Guardia Civil, para garantizar la seguridad en el entorno.
Posteriormente, Pedro Fernández se ha trasladado al municipio de Ronda donde, junto con su alcaldesa, María Paz Fernández Lobato, y al teniente de alcalde del Ayuntamiento de Grazalema, Francisco Javier Domínguez, se ha interesado por la situación de los vecinos de ese municipio gaditano realojados de forma temporal en el pabellón municipal rondeño y a quienes les ha ofrecido “todo el apoyo necesario para restaurar la normalidad en sus domicilios en cuanto existan garantías de seguridad”.
“Aunque hoy el tiempo nos dé un respiro, no podemos bajar la guardia”, ha advertido refiriéndose a las previsiones de la Aemet, “que apuntan a que seguirá lloviendo sobre un suelo ya colmatado”. De hecho, ha recordado que la Junta de Andalucía mantiene el nivel operativo 2 de emergencia, de ahí que “el Gobierno de España mantenga el despliegue de más de 10.000 hombres y mujeres de todos los organismos” para hacer frente a una emergencia climática que mantiene a más de 3.000 desalojados en la comunidad, 14 puntos rojos en los cauces y embalses de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, además de carreteras cortadas y peligro de desprendimientos en laderas.











