Comarca

Fauna de la Serranía de Ronda: Picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus)

Es un escarabajo del grupo de los Curcionidos, popularmente conocidos como Gorgojos, la mayoría son parásitos de plantas y causantes de algunas plagas agrícolas muy perjudiciales.

Imagen de un picudo rojo localizado en la Serranía de Ronda. Foto Andrés Rodríguez.

Es un escarabajo del grupo de los Curcionidos, popularmente conocidos como Gorgojos, la mayoría son parásitos de plantas y causantes de algunas plagas agrícolas muy perjudiciales.

En 2008 publiqué la primera referencia sobre el Picudo rojo en www.laserranianatural.com. Pretendí llamar la atención sobre esta especie invasora que estaba destruyendo las palmeras de la Costa del Sol y sus posibilidades de que, con el cambio climático llegará a la Serranía de Ronda. Fue precisamente en Almuñécar en 2.003 cuando se observaron las primeras palmeras muertas y se detectó el parásito como origen de esas muertes. Desde entonces no ha parado de expandirse. En la Serranía algunos creían que era imposible que llegará a establecerse, sin embargo yo pensaba que era cuestión de tiempo que lo lograra. En 2009 apareció en la Estación de Gaucín y Benalauría, la presencia del picudo en una urbanización a cinco kms de Ronda en 2011, confirmó mis sospechas. Desde entonces está creciendo y matando palmeras en la Serranía de Ronda.

Los picudos son de color rojizo y miden entre dos y cinco centímetros. Su ciclo de vida es el siguiente: Tras la fecundación, la hembra adulta es capaz de depositar entre 300 y 500 huevos de forma aislada, a través de orificios producidos por ellas mismas en la búsqueda de alimento o bien aprovechando las hendiduras o heridas de la propia palmera. Estos gorgojos son sensibles a ciertas sustancias que desprenden las palmeras como resultado de heridas o podas sin tratar, por lo que no les resulta muy difícil encontrar nuevos hospedadores. La puesta se produce en los tallos terminales de la planta y en el tejido blando de la bases de las hojas. Las larvas nacen de huevos, recién nacidas son de color amarillo blanquecino, con el cuerpo dividido en segmentos, sin patas, presentan una especie de cabeza de cierta dureza de color pardo. Tienen unas potentes mandíbulas horizontales, con las que excavan galerías desde las axilas de las hojas hasta la corona central de la palmera donde se alimentan con voracidad. Estos insectos permanecen en el estadio de larva cerca de cien días pero es variable dependiendo de la temperatura. Durante el transcurso de este periodo, las larvas experimentan un gran crecimiento, pasan de medir apenas 2 milímetros a los 5 centímetros. La tonalidad del cuerpo también cambia un poco, pasa de tener un color blanquecino brillante a un blanco amarillento opaco.

Una vez completado el desarrollo larvario, construyen un capullo con fibras extraídas de las galerías de la palmera, en cuyo interior sufren una Metamorfosis muy completa y pasan al siguiente estadio. Los capullos tienen una longitud de 4 a 6 cm y se localizan en la base de los árboles. Después se convierten en Insecto Adulto.  Este proceso puede tardar de menos de una semana a varias semanas, dependiendo de las condiciones medioambientales.

La vida media de este coleóptero, en el estadio adulto, oscila entre 45 y 90 días, dependiendo de las condiciones de su entorno como climatología y alimentación. Desde que eclosiona del huevo hasta su muerte tiene una vida media de entre 130 y 200 días. El picudo rojo, completa su ciclo biológico dentro del mismo hospedador, sin necesidad de cambiar de palmera hasta que esta ha sido destruida en su totalidad, es decir, hasta que el animal se queda sin alimento suficiente para las nuevas crías o para el crecimiento del individuo. El insecto adulto manifiesta actividad diurna; entonces cuando sale en busca de nuevos ejemplares de palmera para infectarlas y depositar los huevos de las nuevas generaciones. En el plazo de un año este escarabajo es capaz de completar hasta 3 ciclos biológicos.

Las palmeras son unas plantas muy utilizadas como ornamentales con hojas muy grandes y de tronco esbelto, son muy estéticas, aportan un aire tropical y desenfadado incluso a las zonas más sombrías, por ello se utilizan mucho en jardinería desde hace muchos años. Se cultivan desde hace miles de años en lugares áridos o poco fértiles, nos permite obtener alimentos ricos en sales minerales como son los cocos o los dátiles. El cultivo de palmera es de gran relevancia económica en determinados lugares por lo que si el picudo rojo destroza estas plantaciones las pérdidas económicas se disparan. En ocasiones, estas plantas empiezan a deteriorarse, tienen agujeros en sus hojas, comienzan a marchitarse, las hojas pierden su color característico y se muestran lacias. La esbelta palmera pierde esa estética que les caracteriza: Aunque no lo veamos, la culpa es del picudo rojo. Un insecto se alimenta principalmente de material vegetal. En concreto, siente debilidad por la palmera  canaria, pero también ataca a otras como la palmera del aceite, el palmito y el cocotero.

Hasta que no vemos que la palmera está ya casi muerta, es muy difícil detectar la presencia del picudo. Por ello, lo ideal es prevenir realizando tratamientos previos. Los meses idóneos para la aparición del escarabajo son sobre primavera o verano, por lo que hay que realizar el tratamiento antes. Sabiendo esto, debemos inspeccionar bien todas las estructuras de la planta para conseguir saber si el picudo rojo ha infectado nuestra palmera o no. Nos centraremos en posibles aperturas sobre el tronco y observaremos si en la base o el centro de las hojas hay pequeñas perforaciones. También es notorio el sonido de las larvas devorando las palmeras.

La causa de la aparición del picudo rojo en nuestro país se debe al comercio internacional y a la globalización. Además, como este insecto no es autóctono, no tiene ningún depredador que acabe con él de forma natural, por lo que su población no para de aumentar. Debemos ser nosotros quienes controlemos el crecimiento de su población.

En la década de los 90, el transporte de palmeras desde el norte de África para su utilización de forma decorativa y ornamental en nuestro país, fue la causa clave para que este insecto apareciese. Sin embargo, no supimos verlo entonces y hemos conseguido detectarlo más de 10 años después (sobre el año 2004).

En concreto las áreas más afectadas del país son las más cálidas, secas o menos fértiles, como pueden ser Andalucía, las Islas Canarias, la comunidad Valenciana o Murcia. Por otro lado, se han empezado a detectar en los últimos dos años casos de picudo rojo incluso en el Norte de la península, algo totalmente inesperado en los cultivos de la zona

Si el daño de la planta ya es irremediable, se tiene que recurrir a la destrucción de todas las palmeras para acabar con todos los escarabajos y larvas que queden, evitando así su aparición en otras palmeras cercanas. Sin embargo, si conseguimos detectar la plaga de picudo rojo a tiempo, lo ideal es recurrir a un tratamiento de control de plagas a base de insecticidas específicos.

Bibliografía: www.laserranianatural.com


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te pedimos la "MÁXIMA" corrección y respeto en tus opiniones para con los demás

*

12 − 4 =