Israel convocó a la encargada de negocios española en Israel, la representación de España en el país desde la retirada de la embajadora, para recibir una reprimenda, a raíz de la quema de un muñeco del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en la festividad de la Quema de Judas de el municipio serrano de El Burgo.
“El odio antisemita atroz que se manifiesta aquí es consecuencia directa de la incitación sistemática del Gobierno de Pedro Sánchez”, asegura el Ministerio de Exteriores israelí en un comunicado difundido en la red social X, en el que comparte el vídeo de la quema del muñeco de Netanyahu.
Exteriores concluye el comunicado afirmando que la encargada de negocios española ha sido llamada a declarar, y critica que el Ejecutivo de España “guarda silencio” sobre el vídeo.
El pasado 5 de abril, los habitantes de El Burgo quemaron un muñeco de 7 metros lleno con unos 14 kilos de pólvora que representaba a Netanyahu. El evento era la tradicional Quema de Judas de la localidad, celebrada el Domingo de Resurrección.
La quema simbolizaba el mensaje “No a la guerra, al genocidio”, según dijo la alcaldesa de la localidad, María Dolores Narváez. En 2025, la figura quemada fue la del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Netanyahu acusa a España de librar “una guerra diplomática” contra Israel
El propio Netanyahu acusó ayer (viernes) a España de librar “una guerra diplomática” contra Israel, en referencia a sus repetidas críticas a la brutal ofensiva israelí en Gaza, que ha causado más de 72.000 muertos, y también se quejó recientemente de la posición deñ Gobierno de Sánchez contraria a la guerra con Irán y los ataques al Líbano.
Poco antes, Israel había anunciado la expulsión del representante español en el centro de coordinación para la reconstrucción y estabilización de Gaza, situado en Kiryat Gat (sur de Israel).
Respuesta de la alcaldesa
La alcaldesa de esta localidad, María Dolores Narváez, ha explicado que «es una tradición que se lleva haciendo desde principios del siglo pasado, ya se venían quemando muñecos que representan el mal, y el Domingo de Resurrección se quema un judas que simboliza todo lo malo que ha pasado durante el año y luego resucita de ahí lo bueno».
«El Ayuntamiento nunca le pone nombre, ni los voluntarios que lo hacen tampoco. Ni somos antisemitas, ni estamos contra el pueblo de Israel, ni muchísimo menos; somos un pueblo acogedor que siempre trata a todo el mundo por igual», ha precisado.
«Está enmarcado dentro de las fiestas del Domingo de Resurrección. Ni tenemos ningún tipo de odio, ni se promueve la violencia. Al muñeco no se le pone nombre, cada uno interpreta lo que es; siempre se quema algo malo, todo lo malo que ha pasado durante el año para que resurja lo bueno, a ver si nos trae la paz», ha añadido.
«Se le pone el ‘No a la guerra’, que es lo más grave que está pasando ahora mismo en el mundo», ha destacado la regidora, perteneciente al PSOE, que ha precisado que ella personalmente está «en contra de la guerra y del genocidio».















