La Confederación de Centros de Desarrollo Rural (COCEDER) ha presentado los resultados de la Investigación sobre vivienda en el medio rural 2025, un estudio de ámbito estatal que analiza la situación real de la vivienda en pequeños municipios rurales y confirma que el problema no es la falta de casas, sino que gran parte del parque residencial no está disponible para vivir.
La investigación se ha desarrollado entre febrero y octubre de 2025 y ha analizado 11.550 viviendas en 59 localidades rurales de menos de 1.000 habitantes, distribuidas en 8 comunidades autónomas, 15 provincias y 25 comarcas, con una población total de 18.322 personas.
Los resultados muestran que solo el 46,7% de las viviendas están habitadas de forma permanente, mientras que el resto se reparte entre usos esporádicos, viviendas vacías y solares de antiguas viviendas.
El estudio ha sido elaborado por COCEDER, una ONG de acción social de ámbito estatal con más de 40 años de trayectoria en el medio rural, integrada por 25 entidades y presente en más de 1.800 núcleos de población.
Esta investigación se enmarca dentro del proyecto “Vivienda Rural. Proyectos piloto para su liberación y rehabilitación”, financiado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, con cargo a la asignación tributaria del 0,7% del IRPF.
Dentro del conjunto estatal, Andalucía presenta una realidad rural muy desigual, pero comparte un denominador común con el resto del país: la vivienda es hoy uno de los principales cuellos de botella para fijar población.
La investigación ha analizado localidades rurales de Sierra Sur de Sevilla, Serranía de Ronda y Valle del Genal (Málaga) y Campiña de Jerez (Cádiz).
Los datos reflejan fuertes contrastes entre comarcas, desde zonas con alta vivienda habitual hasta territorios donde menos de la mitad del parque se usa de forma permanente, con altos niveles de vivienda vacía, deteriorada o de uso estacional.
La Serranía de Ronda: solo 4 de cada 10 viviendas se usan todo el año
La investigación realizada por COCEDER junto a los 22 Centros de Desarrollo Rural que integran la confederación, y en concreto por el CDR Montaña y Desarrollo Serranía de Ronda, pone cifras concretas a la situación de la vivienda en esta comarca malagueña.
El estudio revela que solo el 41% de las viviendas se utilizan como residencia habitual, mientras que cerca del 60% del parque residencial no se usa de forma permanente, ya sea por encontrarse vacío, en mal estado o destinado a un uso esporádico.
En municipios como Benarrabá, únicamente el 35,7% de las viviendas están abiertas permanentemente, frente a un 22,1% de viviendas vacías no habitables y un 26% de viviendas de uso esporádico. En Benalauría, solo el 44% de las viviendas se utilizan de forma continua y una de cada cinco viviendas está vacía.
El informe constata además que el uso turístico de la vivienda es reducido, lo que descarta que la turistificación sea el principal problema de acceso a vivienda en la comarca. El bloqueo del parque residencial responde principalmente al envejecimiento de la población, a viviendas heredadas que no se activan y a la falta de programas de rehabilitación adaptados al medio rural.
Desde COCEDER subrayan que movilizar la vivienda vacía habitable y rehabilitar el parque deteriorado sería una de las medidas más eficaces para frenar la despoblación en la Serranía de Ronda.









