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Fauna de la Serranía de Ronda: Estornino Negro (Sturnus unicolor)

Anida en colonias; nido construido principalmente por el macho y forrado por la hembra con plumas, hierba y paja, en poblados, aldeas, cortijos, caseríos y árboles, comúnmente bajo tejas o en agujeros

Ejemplar de estornino negro capturada en la Serranía. Foto Andrés Rodríguez.

Es muy parecido al Estornino Pinto (Sturnus vulgaris) hasta el punto que de lejos resulta muy difícil distinguirlos, pero de cerca, en verano, el macho es negro brillante, sin pintas y pico amarillo. En invierno ambos son negro-grisáceo ligeramente moteados, los jóvenes como los del Estornino Pinto. En general, el macho adulto de Estornino negro es uniformemente negro, más que la otra especie y con ligero brillo purpúreo no apreciable desde lejos. La hembra es menos brillante, más mate el color negro. En el invierno ambos sexos tienen el color negro grisáceo y motas menudas de color blanco o gris. El pico es amarillo a partir de diciembre-enero.

Otros caracteres diferenciables no son de gran valor desde que se ha comprobado su inconstancia. Las hembras de Sturnus vulgaris tienen el iris de los ojos ribeteado de blanco o amarillento. Las de Sturnus unicolor son completamente pardos. En primavera y verano, los tarsos y los pies del Estornino Pinto son pardo rojizos y los del Estornino Negro más claros, pardo carnosos. En el invierno, los de éste se oscurecen y la diferencia es entonces inapreciable. Sí existen diferencias cuando se comparan tamaños de muchas de estas especies, en el promedio de longitudes alares, mayor en el Estornino Negro que en el pinto. Su voz es bastante más alta y de mayor alcance. A menudo, muy aguda y penetrante, emitiendo continuamente o a intervalos regulares un fuerte silbido.

La consideración de Sturnus unicolor como especie diferente y no una subespecie de Sturnus vulgaris ha sido desde hace muchos años motivo de controversia entre los taxonomistas y ornitólogos. Estimada en principio como una raza aislada en el extremo sudoccidental del área de reproducción del Estornino Pinto, nuestro Sturnus unicolor presenta, además de las ligeras diferencias en el plumaje que se han señalado, cierta variación en su comportamiento, únicamente comparable a las poblaciones sedentarias de Sturnus vulgaris. Los dos frecuentan biotopos similares para la alimentación y la cría y se comportan durante el celo y la cría de los pollos casi de idéntica manera. Sin embargo, ahora que en algunas zonas ibéricas ambas especies viven en un mismo hábitat durante la reproducción como en Santander, se han apreciado algunas variaciones en el nicho ecológico, que ya no es tan común como se sostenía antes de poder observar la conducta de ambos pájaros conjuntamente. Sturnus vulgaris siente preferencia por habitaciones humanas, viviendo sobre tejados y terrazas y comiendo en campos y jardines, mientras Sturnus unicolor busca también a menudo bosques de coníferas y come en Pino piñonero,  biotopo en el que no se ve nunca al Estornino Pinto.

Como los Pintos, los estorninos negros son excelentes imitadores. También se parece al Estornino Pinto en colorido, tamaño y muchas de sus costumbres. Su pequeña área mundial de distribución está restringida a España, norte de Africa y varias islas mediterráneas, donde falta como nidificante el pinto.

Cría con toda clase de construcciones, tanto en ciudades como pueblos, aldeas, casas de labor, etc., aunque en algunos lugares cría también en árboles.

Anida en colonias; nido construido principalmente por el macho y forrado por la hembra con plumas, hierba y paja, en poblados, aldeas, cortijos, caseríos y árboles, comúnmente bajo tejas o en agujeros; puesta, de marzo a junio, de 4 a 6 huevos azules uniforme pálido; incubación, de 12 a 14 días, por ambos padres; los pollos, alimentados por ambos, dejan el nido a los 20 ó 22 días; dos crías. El macho construye el nido con hierba seca o paja, muy somero a veces y desaliñado, otras de considerable volumen, forrándolo la hembra con plumas de aves de corral y su propio plumón. Algunos tienen un forro fino interior de hierba seca y lana. Normalmente, debajo de tejas, en agujeros de árboles y muros viejos, pero también en cajas-nido preparadas artificialmente y por las que parece sentir preferencia. La puesta puede comenzar desde mediados de marzo, pero habitualmente no hasta abril, y consiste en 4-6 huevos. Parece ser que solo incuba la hembra. Los pollos son alimentados por ambos adultos con insectos y fruta.

En Asturias se ven aportar considerable cantidad de cerezas dulces que llevan clavadas en el pico. Al nacer los pollos están cubiertos en parte con un plumón bastante largo y denso, de color gris blancuzco. El interior de la boca es amarillo y las comisuras amarillo muy pálido. No hay puntos oscuros en la lengua. A los 21-24 días dejan el nido y vuelan bastante bien, colicortos tambaleantes, de tejado en tejado, no siendo independientes hasta los 35-40 días, en que, formando grupos o pequeños bandos, comienzan a vagar por los campos. Dos crías son normales cada temporada.

Después, jóvenes y adultos se reúnen en pequeños bandos que vagan durante el día por el campo, comiendo en el suelo y, al atardecer, confluyen en carrizales o encinares que utilizan como dormideros, donde es corriente encontrar varios miles de aves. A estos dormideros, que pueden estar a varios kilómetros de los lugares de cría, llegan en fecha muy temprana, junio y julio, aves de todos los puntos cardinales.

Se alimenta de insectos y sus larvas; gusanos, moluscos y frutos.

Sturnus unicolor, como especie independiente, ocupa un área reducida de Europa a Iberia, Marruecos, Argelia del Norte y Túnez, Córcega (Este y Sur), Cerdeña, Sicilia, Malta, faltando en las costas mediterráneas de España, Francia e Italia y en Baleares. Su expansión hacia el Norte y Este ha sido en los últimos 10 años realmente espectacular.

En conjunto, la especie es numerosa en la Península Ibérica y localmente abundante en pueblos pequeños y aldeas de León, Galicia, Castilla, Extremadura y Andalucía, formando colonias pequeñas y ocasionalmente muy grandes. Prefiere tejados de casas, granjas, cobertizos y cuadras y anida debajo de las tejas, pero también en agujeros de muros y árboles. En éstos y en tejados de iglesias, cría en Asturias y Santander. Durante el otoño e invierno es gregario y se une a los bandos de Estornino Pinto, con el que vaga por los campos, pero no se aleja mucho de su habitual lugar de nidificación, por lo que propiamente es especie sedentaria sujeta a erratismo de corto radio.

Bibliografía: www.pajaricos.es

 


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