La Hermandad del Rocío de Ronda finalizó este pasado viernes su camino hacia la aldea de la Blanca Paloma que este año ha estado marcado por las altas temperaturas, sobre todo en su última jornada, cuando los peregrinos tuvieron que soportar hasta 35 grados en las horas centrales del día.
Minutos antes de las 15,00 horas los romeros rondeños completaron los últimos kilómetros de la Raya Real y entraron en el Rocío por el Puente del Ajolí entre vivas y aplausos a la Virgen.
Una vez repuestas las fuerzas, los peregrinos se concentraron sobre las 21.00 horas en la Casa de Hermandad, situada este año muy cerca de la ermita, en la calle Almonte, para participar en la presentación del Simpecado de Ronda ante la Hermandad Matriz. En esta ocasión fueron más de 400 personas las que formaron parte de la comitiva, entre las que se encontraban el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento, Jesús Vázquez, que de esta forma quiso acompañar a los hermanos rondeños en este momento tan significativo y especial.
Fue espectacular el momento en el que la carreta, tirada por bueyes, se aproximó hasta la puerta principal del pórtico de la ermita, donde se encontraba al completo la Junta de Gobierno de la Hermandad de Almonte.
Tras cumplir con este compromiso, el Simpecado de la Virgen del Rocío de Ronda se dirigió hacia las casas de las hermandades de la Palma del Condado (que originariamente fue su madrina) y de Rociana, donde se intercambiaron saludos y abrazos.
Ya durante este fin de semana los hermanos rondeños, que se encuentran repartidos por diferentes casas en la aldea marismeña, esperan con fe a que llegue la madrugada del Domingo de Pentecostés cuando tendrá lugar el tradicional salto a la reja de la ermita y se inicie la procesión de la Blanca Paloma.















