Entrevistas

Manuel Claros: «Apymer consiguió frenar la llegada de Eroski durante quince años»

El nuevo presidente de los empresarios rondeños, en la sede de Apymer.

Manuel Claros ha sido elegido para sustituir a Salvador Galván al frente de la Asociación de Empresarios de Ronda y Campillos, Apymer. Desde su nuevo cargo deberá afrontar los retos que se presentan tras la profunda crisis económica, que se ha saldado con la baja de muchos socios, aunque al mismo tiempo se muestra esperanzado por poder certificar la recuperación.

Apenas lleva 15 días al frente de Apymer. Imagino que se sentirá responsabilizado, a la vez que ilusionado.
Así es, poco a poco vamos tomando las riendas de la asociación, y tanto la junta directiva como yo mismo estamos ilusionados por hacer cosas y ofrecernos a todos nuestros asociados y poder conseguir las mejores ventajas para ellos.

Sustituir a Salvador Galván, que ha estado unos 13 años al frente, no es tarea fácil, ya que después de tanto tiempo los empresarios relacionaban Apymer con su nombre, al igual que con el anterior presidente, Miguel Coronel.
Evidentemente ellos han dejado el pabellón muy alto. Han dejado unas instalaciones y un capital importante, y también muchos proyectos que han sacado adelante. Son muchas las cosas que han hecho. Nosotros trataremos de estar a la altura, y al menos darle una continuidad a la asociación y hacerla crecer, que es nuestro principal objetivo en estos momentos.

«Queremos incrementar los servicios para los empresarios. Esta asociación está hecha para ellos»

Habla de continuidad, y probablemente tampoco se pueda hacer mucho más en los momentos tan delicados que vivimos, ¿no cree?
Bueno, cuando hablo de continuidad me refiero a que la asociación siga existiendo y dando servicio a los socios, pero no quiere decir que se siga con los mismos proyectos. Vendrán proyectos nuevos, pero eso es algo que también ocurría con Salvador Galván, que cada año se hacían nuevos proyectos. A eso se refiere esa continuidad de la que tanto se habla y que incluso ha sido criticada, a la continuidad de la asociación. Que siga siendo solvente y que se ofrezcan cada vez más servicios, más convenios, más formación, porque hemos pasado unos años en los que ha habido recortes tanto en las empresas como en las administraciones… Y dentro de las necesidades y posibilidades que vayan surgiendo, seguiremos haciendo proyectos y dando servicios.

El momento en el que llega usted es bastante complicado, ya que ha habido muchas bajas provocadas por la desaparición de empresas.
Sí, ha habido empresas que han desaparecido, empresarios que se han jubilado y no ha habido continuidad en sus negocios, otros que simplemente han tenido que reducir sus gastos… Así que es cierto que hemos tenido una bajada considerable de los asociados, pero económicamente estamos bien en estos momentos. No debemos nada, lo tenemos todo pagado e incluso tenemos algún dinero para ir haciendo frente a los gastos corrientes y para sacar adelante algunos proyectos, aunque no tanto como en los buenos tiempos. En esta legislatura vamos a intentar incrementar los asociados, aumentar los servicios y tener con ellos una comunicación bidireccional, más cercana. Porque antes teníamos más canales de comunicación, como nuestra revista, pero por motivos económicos tuvimos que prescindir de ellos. Evidentemente el panorama no es el mismo que el de hace siete u ocho años, pero no es malo, porque no nos han dejado deudas y todavía hay bastantes asociados.

¿Se siente aún más responsabilizado por el gran respaldo que obtuvo?
Claro, hay que tener en cuenta que en mí han confiado miembros de la anterior junta directiva, de la nueva, muchos asociados… E incluso el núcleo duro o crítico que podía haber en años anteriores también me han apoyado. Y todo eso supone una responsabilidad, porque ahora no podemos defraudar a todas esas personas.

Desde algunos sectores se le considera un hombre de paja de Salvador Galván. ¿Se siente usted así?
Evidentemente que no, aunque por supuesto con Salvador Galván he tenido una excelente relación durante años y lo considero un amigo personal. Mi relación con Apymer nació hace muchos años, durante los cuales he impartido clases de formación y a veces les he asesorado sobre informática por mi experiencia profesional. Después empecé a formar parte de la junta directiva como vocal de formación, porque llamaron a mi puerta y acepté. Luego he estado cuatro años como vicepresidente, y ahora he sido elegido presidente después de unas elecciones, porque parece que yo he sido puesto ahí, pero no es así. Ha habido unas elecciones, en la que no se ha presentado ninguna otra candidatura, aunque cualquiera podría haberlo hecho. Solo era necesario serempresario asociado, estar al corriente de los pagos de la asociación y conseguir 100 avales de empresas también asociadas. Yo he cumplido lo que marcan los estatutos y luego hubo unas votaciones, y podría haber salido o no. Que tenga una buena relación con Galván no significa nada, porque cada uno tenemos una manera de pensar y de actuar. Aunque también es cierto que si tenemos alguna duda o problema acudiremos no solo a él, sino también a otros como Marcos Morilla o Ignacio Medina. Este último por ejemplo lleva 34 años en Apymer, y ha estado siempre en la junta directiva, así que ellos tienen un bagaje, unos conocimientos y unos contactos tales que en algún momento tendremos que preguntarles. Y es lógico, porque no hay que despreciar lo anterior. Hay que nutrirse de lo nuevo y de lo anterior, creo que ese es el secreto.

«Con Salvador Galván tengo una excelente relación personal, pero no soy su hombre de paja»

Las relaciones con el Ayuntamiento también han estado algo cuestionadas últimamente. ¿Tienen alguna reunión prevista con el delegado de Comercio?
Yo lo he dicho ya en todos los medios en los que me han preguntado por este tema. Al final son relaciones entre personas, ya sean relaciones personales o administrativas. Así que no tenemos que estar siempre de acuerdo al cien por cien con todo. Estamos en una democracia y tenemos el derecho a decir cuando una cosa no te parece bien. Pero eso no significa que se rompa una relación, solo que durante un tiempo puede que haya un pequeño distanciamiento. Por nuestra parte las puertas están abiertas. Es igual que un matrimonio. Por discutir, o solo por no estar de acuerdo en algo, no quiere decir que se rompa la relación, porque detrás hay muchos años, y muchos otros que quedan por delante. Se han puesto en contacto con nosotros para mantener una reunión, pero es que incluso después de las discrepancias que hubiera podido haber en su momento hemos tenido reuniones.

¿Entonces el diálogo siempre ha estado abierto?
Por supuesto, siempre. Apymer es apolítica, aunque en la junta haya miembros con ideologías distintas, e incluso que estén en algún partido. Aquí hay pluralidad en todo. Nosotros miramos por los intereses de la sociedad y de los ciudadanos, no por ninguna bandera política.

¿Cuál es su gran objetivo para su mandato, ese que le dejará satisfecho si lo lograra?
Tenemos cuatro objetivos primordiales, que han sido consensuados con la junta directiva, aunque tampoco queremos seguir una hoja de ruta rígida. Preferimos que sea algo flexible, dependiendo en cada momento de la situación, las necesidades de los asociados y los recursos que tengamos. Hay que tener en cuenta que tenemos pendientes unos ingresos muy importantes por parte de la Junta de Andalucía y otras administraciones, y si mañana nos pagan, podremos hacer muchísimas cosas. Pero lo que tenemos claro es que nuestro primer objetivo es mejorar la comunicación con los asociados. Que sea una comunicación bidireccional, que le permita a ellos conocer todos nuestros convenios, las ventajas y todo lo que ocurra, pero también que ellos tengan una comunicación más directa con nosotros. De hecho vamos a intentar que los asociados conozcan a los vocales de cada sector para que puedan comunicarse con ellos, y también estamos estudiando otras vías para que se puedan comunicar con la sede de la asociación, para que piensen en Apymer como su casa. Porque estas instalaciones son de todos los empresarios, no pertenecen a nadie sino a la asociación.

El segundo objetivo es dar a conocer entre nuestros asociados todas las ventajas que tienen, y que anteriormente por el motivo que sea no se les han comunicado, así como la recuperación de socios que se hayan dado de baja y la captación de nuevos. El tercer punto es la formación. Nosotros siempre hemos tenido mucha formación, aunque este año se ha dado menos por diferentes motivos. Algunos económicos, pero también por la dificultad en que los empresarios y trabajadores se pongan de acuerdo en unos horarios para poder asistir, porque ahora tienen menos personal en sus negocios y tienen más difícil faltar esas horas. Así que estamos estudiando cómo facilitar la formación y poner a disposición de los socios más opciones, porque creemos que es algo imprescindible. Y por último queremos incrementar los servicios para los empresarios. Esos son los cuatro puntos principales, que están todos enfocados en el asociado. Porque en definitiva la asociación se concibe precisamente para ellos.

«No tenemos que estar de acuerdo en todo con el Ayuntamiento, pero eso no significa que la relación esté rota»

¿Es optimista con respecto a la situación económica, y cree que puede haber una mayor creación de empresas próximamente?
Yo espero que sea así. Ya no sirve esa experiencia que teníamos antes, por la que decíamos que el mes de agosto era malo en nuestro negocio y diciembre era bueno, o al revés. Eso ya no es así. Tenemos picos se sierra, pero parece que cada vez son menos distantes, que se están equilibrando un poco. Y lo que sí es cierto y no podemos negar es que está bajando el desempleo y se están creando nuevas empresas, y que parece que está mejorando algo la situación. Evidentemente lo que no podemos es pasar de cero o de menos diez a cien, como estábamos antes, porque va a ser muy difícil volver a esa situación. Pero bueno, al menos esperamos tener una situación más sostenible y que se puedan crear más puestos de trabajo. Porque el consumo interno y la creación de empresas repercute en un mayor empleo, y eso a su vez en un mayor consumo.

Parece que Eroski se instalará definitivamente en Ronda. ¿Les preocupa?
Yo no he estado en todo el proceso. Apymer lleva 15 o 16 años intentando frenar a Eroski, y creo que lo ha conseguido con creces, porque en otras ciudades similares a Ronda lleva implantado desde hace años, y aquí lo hemos conseguido frenar hasta ahora. Lo que ocurre es que en su día el comercio en Ronda no estaba tan adaptado. No teníamos centro comercial abierto, ni buenos parkings, como Martínez Astein, ni otras infraestructuras. Pero ellos tienen la misma legitimidad que tenemos nosotros de ir a Málaga y montar un negocio. Si por ley pueden hacerlo, ahí nosotros no podemos hacer nada, solo quedan las cuestiones políticas.

¿Pero el pequeño comercio está ahora más preparado para afrontar su llegada?
Sí, está mucho más preparado. Nosotros disponemos de un centro comercial abierto y unas tiendas de barrio contra las que es muy difícil luchar. Por ejemplo, en la calle de La Bola y aledaños hay una gran cantidad de negocios en muy poco espacio: tiendas, bares, profesionales… Es tremendo. Y a eso hay que sumar los monumentos y los parques, por ejemplo. Eso no lo encuentras en un centro comercial, es imposible. Si alguien viene de fuera a visitar la ciudad, supongo que viene por el encanto de sus calles y sus monumentos, y no se va a meter en un centro comercial, porque posiblemente tengan uno en su propia ciudad. Y luego están las típicas tiendas de barrio en la que compras con confianza, y en algunos casos hasta puedes pagar a fin de mes. Es muy difícil luchar con esos negocios tan consolidados. Hoy en día creo que se busca más el servicio, la atención, la confianza, y si queremos variedad tenemos todo el centro de Ronda. De hecho, aunque resulte sorprendente, hay gente de la Costa que viene aquí a comprar, aunque ellos tengan grandes superficies. Porque a veces apetece cambiar de aires y tener ese trato más humano y directo. Yo creo que estamos más preparados y tenemos mejores infraestructuras. Desde Apymer conseguimos que se declarara el centro comercial abierto, y el pasado año renovamos esa calificación. Es importante porque con ella se consiguen subvenciones para arreglar la calle y para muchos otros proyectos.

Para acabar, puede usted dirigirse a los empresarios y todos los ciudadanos rondeños para trasladarles el mensaje que quiera.
Sólo decirles que queremos que vean a Apymer como su propia casa. La junta directiva y yo mismo estamos a disposición de todos nuestros asociados para mejorar las condiciones de todos los empresarios y el comercio en general, para que podamos seguir hacia delante como hemos hecho tantos años. Para cualquier duda o lo que sea, Apymer tiene su horario de atención al público y pueden venir aquí o llamar por teléfono. Cualquier inquietud o incluso cualquier idea o sugerencia que tengan pueden comunicárnoslas, que nosotros estaremos dispuestos a estudiarlas y llevarlas a cabo.


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