Entrevistas

Pilar Agudo, alpinista: «El principal objetivo al hacer un ochomil es llegar a casa entera»

La montañera, en una de sus últimas expediciones.

La alpinista y profesora rondeña María Pilar Agudo se encuentra estos días en plena preparación de su último desafío: el ascenso al Broad Peak, una montaña de 8.045 metros de altitud en la cordillera del Karakorum, en Pakistán; una aventura que afronta con las mismas dosis de ilusión que de respeto.

¿Por qué ha elegido el Broad Peak para esta expedición?
El Broad Peak es una montaña poco escalada por su dificultad y por ser menos conocida que otras de similares características. Nos hemos lanzado dos mujeres andaluzas, sin agencia, al estilo tradicional. Compartimos permiso con otros dos compañeros, lo que hará la expedición más divertida. Además, siendo cuatro personas aumentan las posibilidades de llegar a la cumbre. Escalaremos la vía austriaca, en la que montaremos tres campos de altura.

¿Cuáles son las dificultades de esta aventura?
La montaña es difícil. Hay que escalar grandes pendientes, equipar con cuerdas fijas, montar la tienda en lugares imposibles, existe riesgo de desprendimientos de hielo y roca. Y sobre todo hay que tener presente que son 8.000 metros de altura. También hay otras dificultades estresantes, como que hay que transportar el material hasta Pakistán, pedir permisos en el trabajo, cruzar sin asaltos ni accidentes la ‘Karakorum High Way’ (la carretera pavimentada internacional que alcanza mayor altitud en el mundo, y que conecta China con Pakistán)…

¿Cómo se organizan cuatro personas para pasar 45 días en la montaña?
En primer lugar, a unos 5.000 metros de altitud, en un glaciar más o menos llano instalamos el Campo Base, desde el que organizamos la ascensión y todo el material. Allí es donde podremos tener algunas comodidades como gas, un generador eléctrico, tiendas un poco más grandes, podemos comer con más normalidad… Y a partir de ahí iremos montando poco a poco los campos de altura, según las condiciones meteorológicas y nuestra aclimatación.

¿Cómo es el día a día durante un ascenso como ese?
Los diez días de aproximación al Campo Base son un agradable ‘treking’ por el Glaciar del Baltoro, que dicen que es el más bonito del mundo. Y desde el Campo Base hacia arriba el día a día ya se torna muy exigente tanto para el cuerpo como para la mente. Con una pesada mochila, arnés, cuerdas, guantes, botas pesadas, llena de enredos por todas partes… Y así tienes que subir  pendientes de hielo durante horas, deseando llegar al campo de altura. Cuando por fin llegas

“Tengo miedo de los factores que no se pueden controlar, como el tiempo o los aludes”

te  preguntas ¿y esto es lo que llevo horas buscando? Porque sólo encuentras más nieve, más hielo y más roca. Después tienes que ponerte a cavar en la nieve para la colocar tienda, buscar hielo y pasarte gran parte del tiempo derritiéndolo para hacer agua y bebértela antes de que se vuelva a congelar. Pero al final el tiempo pasa rápido y es mejor no pensar en el frío, el hambre, el malestar, la incomodidad…

¿Qué tipo de alimentos hay que llevar?
Llevamos cosas que no pesen y que aporten energía. Para los campos de altura y la ascensión este año llevo sobre todo comida energética, casi nada de comida normal. Aunque estoy pensando en unos embutidos y jamoncito de aquí de la Serranía, que seguro me va a apetecer.

¿Y el tema de la higiene, como se lleva?
(Se ríe). En la montaña puedes estar sin lavarte un mes y no pasa nada. No es como aquí. Así que esperaré a que salga el sol en el Campo Base, para ir al río del glaciar y lavarme como pueda intentando no caerme.

¿Cómo se entrena para una aventura como esta?
Los que tenemos un trabajo normal tenemos que adaptarnos a nuestras posibilidades. Pero no me quejo, porque entrenar en la Serranía de Ronda es un privilegio. Hago bici y corro a pie por el monte, cada vez con tiradas más largas. Los fines de semana subo a sitios como Sierra Nevada, y Gredos, y aprovecho las vacaciones y puentes para irme más lejos. Me gustaría hacer más aclimatación en la montaña, escalando picos cada vez más altos y pasando más tiempo allí, pero mi trabajo no me lo permite.

¿Tiene miedo?
Sí, sí que tengo miedo, sobre todo por los factores que no se pueden controlar, como el tiempo, los aludes, el frío, las malas condiciones de la vía… Y también de otros factores personales, como sentirme sola en la montaña, echar de menos a los míos, sentir claustrofobia en aquel desierto de hielo, las relaciones con los compañeros en circunstancias tan extremas y otras muchas cosas.

De momento ha superado todos los retos que se ha propuesto. ¿Confía en que en este caso vuelva a ser así?
Sí, me he propuesto esta cumbre y voy a por ella. Pero en estos proyectos mi objetivo prioritario es volver a casa entera.

¿Qué es lo peor de enfrentarse a una expedición como esta?
Está claro: el riesgo que corres.

¿Y lo mejor?
Hay muchas cosas que hacen que valga la pena. Entrenar con ilusión, disfrutar del trekking, conocer otro país y otra gente, la montaña, las vistas, tomarte un té calentito a 20 grados bajo cero, el amanecer, el anochecer, llegar a la cumbre, la vuelta con tu gente… Y después de todo, ponerte un vestido y unas sandalias cómodas y dejarte calentar por el sol con un buen tinto de verano compartiendo los momentos que has vivido con los tuyos.


Un comentario en “Pilar Agudo, alpinista: «El principal objetivo al hacer un ochomil es llegar a casa entera»

  1. Juana

    !!! No te sentirás sola !!! estaremos todos contigo por que a pesar de la distancia, el cariño llega donde se envía y tu eres la depositaria de todo él, te auparemos y te daremos empujones cuando necesites llegar a una grieta para intentar la siguiente.. !!allí nos tendrás,!! por que te esperamos enterita y llena de ilusión por la meta conseguida.. y si no se consigue, siempre estará allí…

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