Cartajima se ha convertido en un referente local por la implantación de medidas de infraestructura verde destinadas a reverdecer y despavimentar espacios del casco urbano. El proyecto, impulsado por el Ayuntamiento y dirigido por el agrónomo paisajista Matías Flores, responsable del proyecto y profesor de Ecología Urbana e Infraestructura Verde en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), busca transformar calles y plazas en lugares más sociables, acogedores y saludables.
Entre las actuaciones ya ejecutadas figuran la despavimentación y la creación de una zona ajardinada junto a la iglesia; la instalación de emparrados de sombra en dos puntos estratégicos; la construcción de jardineras; y la colocación de un jardín vertical para sombrear una fachada. En total se han distribuido más de 1.000 plantas, entre encinas, olivos, madroños, laureles y numerosas especies vivaces y de flor.
Especies autóctonas y control biológico
Las especies seleccionadas son autóctonas y resistentes, con el objetivo de minimizar los requerimientos de riego y los problemas fitosanitarios. Además, se ha llevado a cabo la suelta de insectos que actúan como agentes de control biológico de plagas, evitando el uso de productos químicos.
Matías Flores subrayó que, ante olas de calor cada vez más severas y duraderas, estas intervenciones contribuyen a reducir la temperatura en los núcleos urbanos y a mejorar la calidad de vida. El proyecto se alinea con la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde (Orden PCM/735/2021) y con los objetivos de la Agenda 2030, especialmente en lo relativo a ciudades sostenibles y acción por el clima.
Proyección a otros municipios
Flores insistió en la necesidad de extrapolar este tipo de actuaciones a todos los municipios, independientemente de su tamaño. Desde el Ayuntamiento de Cartajima han anunciado que en próximas fechas se proyecta acondicionar y reverdecer otras zonas del municipio para continuar con la transformación verde del entorno urbano.















