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Plantas de la Serranía de Ronda: Colza (Brassica napus)

En las llanuras de los Llanos de Aguaya y carretera de Campillos, en las cercanías de Ronda, se están viendo como las áreas de cultivo se van ampliando cada año, cuando hace bien poco era un cultivo desconocido en la zona

Una plantación de colza situada en los alrededores de Ronda. Foto Andrés Rodríguez.

Es una planta herbácea anual que se utiliza como oleaginosa ya que se extrae el aceite de sus semillas. La colza es una crucífera de raíz pivotante y profunda. Cuando esta raíz principal encuentra obstáculos para profundizar, como una piedra, desarrolla con facilidad raíces secundarias.

El tallo es erecto con un tamaño de 1,5 metros aproximadamente.Las hojas son pecioladas. Las hojas inferiores se caracterizan por presentar un margen dentado mientras que las superiores acorazonado.

Las flores son pequeñas, amarillas y se agrupan en racimos terminales. Los frutos son silicuas y el número de granos por vaina es de 20-25 según la variedad. Las silicuas maduras son dehiscentes, abriéndose las suturas con golpes o al secarse al sol, cayendo los granos al suelo. Las semillas son esféricas, de 2 a 2,5 mm de diámetro y, una vez maduras, su color es castaño rojizo o negro. La composición de la semilla de colza consta de una proporción importante de aceite, 39 por ciento.

El origen de este cultivo, según los expertos, se encuentra en Asia Menor, desde donde se extiende por el Mediterráneo, hasta el punto que los griegos y romanos cultivaban esta planta con fines alimenticios y medicinales.

De la colza se extrae un aceite que es usado de forma tradicional en muchos países europeos como Francia, Alemania, Inglaterra, Polonia, etc… A nivel mundial, los mayores productores son Canadá, China y la India.

Durante años se ha considerado a la colza como un cultivo marginal. No obstante, en las últimas campañas se han producido aumentos importantes de los rendimientos, debido principalmente a la siembra de nuevas variedades e híbridos, así como al empleo de técnicas de cultivo más específicas. Actualmente ha adquirido una importancia considerable debido al incremento de la demanda que se está llevando a cabo por la industria del biodiesel. El aceite de colza resulta una materia prima de interés para esta industria, lo cual ha provocado el aumento de la superficie sembrada de esta oleaginosa. Además, la colza se emplea para la obtención de aceite para consumo humano, harina y forraje.

No soporta temperaturas inferiores a los -2ºC desde la germinación hasta el estado de roseta. En este estado puede aguantar hasta los -15ºC. El frío puede llegar incluso a favorecer el desarrollo de la raíz.
Se debe conocer que las bajas temperaturas junto con días cortos retrasan su maduración y que en floración no convienen temperaturas altas ya que éstas acortarían el ciclo y la granazón no sería la de mayor calidad.

La colza se puede desarrollar a partir de precipitaciones de 400 mm si están bien distribuidas. Es un cultivo que resiste la sequía invernal y que sufre con los encharcamientos.

La colza prefiere suelos profundos con texturas arcillo-limosas con buena aireación y drenaje. El intervalo de pH deseable es de 5,5-7 aunque puede cultivarse en cualquier tipo de suelo, soportando incluso una cierta acidez.

En España, la evolución del área cultivada ha ido en aumento cada año. En las llanuras de los Llanos de Aguaya y carretera de Campillos, en las cercanías de Ronda, se están viendo como las áreas de cultivo se van ampliando cada año, cuando hace bien poco era un cultivo desconocido en la Serranía de Ronda.

Existen dos tipos de variedades de colza: tipo invierno y tipo primavera, diferenciándose en las horas-frío necesarias para florecer. Los resultados obtenidos confirmar que las variedades con mayores rendimientos tienen un ciclo medio de floración comprendido entre 115-120 días.

En el cultivo de la colza, el nitrógeno supone una fuente nutritiva muy importante ya que incluso se llega a considerar la base del rendimiento del mismo. Este nutriente se encarga de aumentar el número de silicuas así como la cantidad de granos existentes en éstas. En cuanto al consumo del fósforo y el potasio hay que tener en cuenta que se incrementa durante la floración y desde la nascencia hasta floración respectivamente. En dicho cultivo, también resulta importante el aporte de azufre ya que se requiere de una asimilación sostenida a lo largo del ciclo y ésta se ve incrementada en el proceso de formación de grano.

Pueden desarrollar diferentes parásitos como los gorgojos cuyas larvas deforman los tallos y yemas terminales.

Bibliografía: www.infoagro.com


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