Cultura y Sociedad

Arturo Berutich, pionero del turismo rondeño (4). Las primeras actuaciones turísticas oficiales. Los primeros organismos turísticos

El Tajo apareció en los años 20 en los anuncios de los automóviles Ford, el preferido por los espíritus selectos. En aquella época la ciudad ya contaba con burros-taxis

Antiguo edificio del Hotel Royal de Ronda.

El turismo se fue consolidando en las siguientes décadas mediante el aumento del número de viajeros y el cada vez más amplio margen de beneficios, lo que condicionó a que la Administración Pública creara los primeros organismos turísticos. Con el objetivo de regular y animar los viajes a nuestro país, nació en 1905 la “Comisión Nacional para el Fomento de las Excursiones Artísticas y de Recreo del Público Extranjero”, dependiente del Ministerio de Fomento.

A pesar de que otros países tenían un mayor número de visitantes, como Italia y Suiza, sus organismos turísticos se crearon años más tarde, lo que demuestra el carácter pionero de esta institución y, sobre todo, la toma de conciencia de la importancia que el turismo podía tener para la economía española.

A esto se añadieron iniciativas locales de fomento del turismo en Málaga, Granada y Sevilla. No obstante, hasta 1911 no se establecieron las bases para gestionar aquel turismo moderno con la creación de la “Comisaría Regia de Turismo”, una realidad que sería posible gracias a la dedicación del marqués de la Vega Inclán, quien desplegaría una labor tan personalista como asombrosa por los logros obtenidos. El propio Marqués de Vega Inclán, en una de sus visitas a Ronda, el cual se expresaba siempre con un tono de admiración hacia Andalucía y nuestra ciudad, le manifestó a Arturo Berutich con clara visión mirando al porvenir de nuestra privilegiada ciudad: “Puede que yo no lo vea pero le aseguro, Arturo, que esta encantadora y maravillosa región y vuestra preciosa ciudad, será algún día la Meca del Turismo”. Y entre las medidas que se adoptaron destacan: la apertura de delegaciones en algunas capitales de provincias y en otras ciudades de gran atractivo turístico como era el caso de Ronda, además de la realización de un programa editorial de difusión basado en publicaciones turísticas de bolsillo sobre los principales monumentos.

El turismo en la ciudad rondeña estaba adquiriendo un fuerte incremento. Ronda contaba con una importante industria turística en alza, que procedente de Algeciras, Málaga, Granada y Córdoba llegaban por ferrocarril. Incluso se invitaba a recorrer y contemplar los paisajes españoles, como era el que Ronda ofrecía, en los anuncios de los automóviles Ford, el preferido por los espíritus selectos, equiparando nuestra ciudad con la belleza y el placer de disfrutar de sus paisajes a través de un gran coche de lujo como era el Lincoln.

Era tal la afluencia de visitantes que se hacía necesario en bastantes ocasiones habilitar trenes especiales y con horarios fuera de los habituales, sobretodo cuando hacían escala en Gibraltar y en Málaga aquellos inolvidables trasatlánticos como el Caronia o el Mauritania… todos de bandera inglesa. Ya, por aquel entonces, existían en Ronda los burros-taxis, de los que también fuimos pioneros, los cuales se usaban para bajar al Tajo por el Campillo, subían por los Descalzos Viejos para, desde allí, llegar al Hotel Victoria. El almuerzo lo preparaba el Hotel Victoria o el Hotel Royal,dependiendo donde estuvieran alojados los turistas. El capataz de esta recua de burros o flota de vehículos a cuatro patas era un célebre arriero rondeño apodado “El Chavalo”.

Fotos 1 y 2. Hotel Royal en distintas épocas.

En los períodos que permanecía en Ronda, mientras estudiaba en Londres o ejercía de corresponsal en EE.UU., Arturo colaboraba en la empresa familiar del Hotel Royal, principalmente en la realización de las compras y de ayuda en la cocina.

Foto 3. Ronda en los anuncios publicitarios. Principios del siglo XX.

Ya por los años 20 del siglo pasado, el turismo en la ciudad rondeña estaba adquiriendo un fuerte incremento. Ronda contaba con una importante industria turística en alza, gracias a los turistas que procedentes de Algeciras, Málaga, Granada y Córdoba llegaban por ferrocarril. Incluso se invitaba a recorrer y contemplar los paisajes españoles, como era el que ofrecía Ronda, a través de un Lincoln en los anuncios de los automóviles Ford.

Foto 4. Puente sobre el Tajo de Ronda.

El Tajo de Ronda, en una litografía del libro Castile and Andalucía, de Lady Louisa Tenison, Londres, 1853.


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