Opinión

Memoria/Voces (Francisco Pimentel)

Cada día vuelvo a donde están nuestra gente esperando que la justicia democrática permita que se haga la verdad y que sepamos que lucharon contra el fascismo, que fueron traicionados, que perdieron, que fueron apresados, que fueron torturados, que fueron asesinados y hechos desaparecer porque eran socialistas-anarquistas, socialistas-comunistas, socialistas-masones, socialistas-andalucistas, porque eran republicanos en el verdadero sentido de la palabra res-publica, la cosa pública.

Cuando en Agosto del 2013 hicimos las catas de comprobación, exigidas por la ley de memoria histórica como paso previo para iniciar el proceso de exhumaciones, tuve dos impactos visuales que me llenaron mi corazón y mi mente de sentimientos imborrables.

El primero fue ver el cráneo de uno de los fusilados que bien pudiera ser el de mi abuelo Frasquito El Bueno o de cualquier otro compañero o compañera de los 44 asesinados aquella madrugada del 14 de Marzo del 1937.

El segundo fue ver, días más tardes cuando hacíamos más comprobaciones, cómo las raíces del pinsapo habían llegado a los cuerpos.

Desde entonces le tengo una especial veneración a este árbol que alguien plantó para que señalara y cuidara de nuestros hombres y mujeres. Pero este pinsapo no se conformó con el papel asignado de señal y testigo sino que unió su vida a la muerte de los nuestros y ligó la sangre de nuestros mártires con su savia para que recordemos que no están muertos, que nuestros mejores hombres y mujeres viven en su interior hasta que nosotros sus descendientes sepamos oír todo lo que tienen que decirnos.

De esta forma, todos los días cuando voy al cementerio miro a este pinsapo-santo y me acerco a escuchar lo que me transmite de nuestros socialistas-republicanos. Así surgen muchos de mis recuerdos y de la orientación que debemos seguir para la recuperación de la verdad, la justicia y la reparación.

En los últimos dos meses he sentido su alegría porque se terminó el nefasto bipartidismo y se abría la posibilidad de un gobierno de coalición de izquierda, un primer paso hacia la fórmula que ya nuestra gente llamó entonces frente popular contra la derecha fascista.

Pero esas voces de alegría por la recuperación de los valores democráticos de la izquierda se han vuelto voces críticas y dolientes por el inesperado giro hacia la gran coalición con la derecha que permitiría que siguieran las mismas nefastas políticas de austeridad y el sometimiento a los dictados de los alemanes.

Algo que las voces a través del pinsapo dicen que se parece mucho a lo que hacía su asesino el dictador y los generales que con él mataron a tanta gente para vender España primero a los nazis y luego a los yanquis.
Yo por mi parte recitaré junto al pinsapo la poesía que Marisa Peña escribió pensando en sus familiares también víctimas del franquismo para que todos sepan que les hemos oído y seguiremos trabajando por la recuperación de la verdadera memoria histórica que ellos escribieron con su sangre: Mientras me quede voz…hablaré de los muertos…tan quietos, tan callados, tan molestos… Mientras me quede voz… hablaré de sus sueños, de todas las traiciones, de todos los silencios, de los huesos sin nombre… esperando el regreso, de su entrega absoluta… de su dolor de invierno. Mientras me quede voz… no han de callar mis muertos.


Un comentario en “Memoria/Voces (Francisco Pimentel)

  1. ECO GOLF SIERRA

    En el otro bando también fueron masacrados muchos, todos, los de un bando y los de otro merecen respeto.
    En los dos bandos se cometieron asesinatos.
    LAS GUERRAS LAS DECLARAN LOS POLÍTICOS,
    LAS HACEN LOS MILITARES,
    LAS PADECE EL PUEBLO
    Y LAS ENGENDRAN LOS COBARDES

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