Opinión

Un minuto de reflexión (Rafael García de la Vega)

Un lustro ha pasado desde que empezáramos a escuchar sobre la crisis económica  y financiera.

Mucho se ha hablado de ella pero quizás poco de la crisis social que existe y de la que está por venir.

No hay reunión que se precie en la que no se critiquen los errores y excesos cometidos, tertulias que suelen acabar con un poco afectuoso recuerdo de la familia y difuntos de los banqueros y políticos.

Pues bien, en este punto, que es donde terminan la inmensa mayoría de las conversaciones para continuar hablando de los JJOO o del próximo comienzo de la liga, es donde a mi me gustaría empezar.

El resultado de la crisis económica y financiera ha sido en el mejor de los casos un revulsivo para no vivir por encima de nuestras posibilidades, y de otro lado la peor y más dramática crisis social de nuestra joven democracia.

Aquellos que por suerte tenemos trabajo, debemos sentirnos unos privilegiados y solidarizarnos con aquellas personas que la crisis les ha golpeado de lleno y les ha fulminado su proyecto de vida perdiendo todo cuanto poseían.

Tenemos en nuestras manos la posibilidad de limitarnos a criticar la situación actual en la barra de un bar cuando nos reunimos con nuestros amigos, o por el contrario podemos hacer un cambio silencioso en nuestra sociedad mediante la aportación de nuestro pequeño grano de arena.

Son decenas las asociaciones sin ánimo de lucro que prestan ayuda a familias necesitadas y cuesta muy poco colaborar con ellas mediante la aportación de alimentos, ropa, artículos de primera necesidad, tu tiempo como voluntario, etc.; fíjate que todavía no te he pedido dinero, aunque en tu conciencia queda si puedes donar algo y no lo haces.

Creo que familias que no tienen para poder dar de comer a sus hijos se merecen un minuto de reflexión y que nos paremos a analizar cómo podemos involucrarnos para que su pesadilla sea menos amarga; hoy puede ser el vecino de la calle de atrás (el mismo que pagaba su hipoteca religiosamente y que perdió su hogar poco después de ser despedido), mañana puede ser un familiar o, por qué no, puedes ser tú.

Homero dijo “Llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga”; Yo añado que fatiga ahora hay mucha amig@s, hay mucha…


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