Opinión

Memoria/Rescate (Francisco Pimentel)

El Miércoles hemos ido Ana Avilés y yo al aeropuerto de Málaga a recibir a Paquita Conde que venía de Francia como todos los años. Aquí en Ronda pasa varios meses y luego vuelve al frío y la lluvia como ella dice pero con sus hijos y nietos ya que por desgracia y ruina de la dictadura tuvo que criarlos allí y ahora son más franceses que españoles.

Quizás sean los más europeos, los hijos de la verdadera Europa, diferente a la Europa de los mercaderes, diferente a esa unión basada en la especulación monetaria y en el tanto por ciento de beneficio que lleva más de dos siglos abocándonos a unas terribles guerras para los pueblos aunque provechosas para los mercados.

Este año Paquita viene con la ilusión de ver plasmada en un libro su terrible experiencia del golpe de Franco, la huida, el fusilamiento de su hermano, la carretera de la muerte, la vuelta a Ronda, la detención de su madre, el aceite de ricino, el hambre, la esclavitud y la emigración. Ilusión y pesar porque dice que siente que cada año le resulta más difícil venir. Tiene 82 años. Tenía 7 en 1936.

Paquita hermana de fusilado. Ana hija de fusilado. Yo nieto de fusilado. 25, 33 y 47 años tenían. Hombres jóvenes que querían que España saliera del atraso secular del caciquismo. Los tres igual que tantos miles de fusilados eliminados de la vida por entender que se vive para vivir y no para acumular beneficios. Querían evitar que ellos, sus hijos, nietos, sus descendientes, nosotros, fuéramos esquilmados y eliminados económicamente. Aquella y ésta dos formas diferentes de ser anulados.

Paquita, Ana y otras muchas mujeres de Ronda que aún viven han ido contínuamente a llevar flores a las fosas manteniendo vivo el recuerdo, los sentimientos y la verdad de lo que pasó. Su lucha contra el olvido se ha transmitido a nuevas generaciones, estas que ahora se aúnan en el 15M y vuelven a llevar banderas de justicia y equidad pidiendo, como se pedía libertad igualdad y fraternidad.

Mientras tanto los que antes iban vestidos con sombrero de copa para parecer más importantes y ahora vestidos de rojo, como monosabios con pantalón corto, para parecer aún más importantes, se frotan las manos porque tienen a su alcance otros cien mil millones de euros (16 billones de pesetas) que el gobierno meterá en su chistera, desaparecerán y tendremos que pagar entre todos a más de cuatrocientas mil pesetas cada español incluidos los niños de pecho.

Y dicen que no hay dinero para la educación, la sanidad, ni para nada, incluyendo la memoria histórica, cuyo rescate quieren condenar al olvido. Pero no puede ser que la memoria se vuelva olvido. Ni la sanidad en retroceso, ni la educación en barbarie. Los derechos conseguidos con tanto trabajo, esfuerzo y sacrificio de tantas generaciones anteriores no pueden ser eliminados y condenar a las nuevas generaciones a una nueva anulación.

Sería de nuevo catastrófico para España como lo fue en 1936 y los españoles no podemos dejar que unos cuantos sigan jugando a la ruleta económica. Entre cosas cosas tenemos necesidad de indagar en la memoria histórica para aprender de los aciertos y errores pasados buscando la verdad, la justicia y la reparación.

Asociación de la Memoria Histórica de Ronda
asociacionmemoriahistoricaronda@yahoo.es


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