Opinión

Memoria/Dormida (Francisco Pimentel)

El protagonismo de las mujeres en la recuperación de nuestra memoria es evidente y obvio por muchos motivos, siendo el principal que ellas murieron menos, aunque sufrieron más y durante tanto tiempo que muchas de las que aún viven el dolor les ha acompañado toda la vida, y sigue de distinta forma, pero sigue.

Pepita Patiño es una de esas mujeres. Es de Córdoba. Y su vida inspiró el libro La Voz Dormida y ahora la película que ha ganado 3 premios Goya.

Entre nosotros en Ronda y pueblos de la serranía viven muchas de estas mujeres, como Paquita Conde que durante tantos años ha mantenido dormidos sus escritos que ahora pronto se convertirán en un libro, como Ana Avilés que lleva toda su vida recorriendo despachos exigiendo verdad, justicia y reparación, como Carmen Garcia, Ana y Dolores Martos y Juana Flores de Yunquera, María Martínez de Cortes, cada una con el relato de su memoria escondida.

En la Gala de los Goya fué emocionante ver y oir a la actriz María León como dedicaba el premio a las mujeres represaliadas, por ser valientes durante la posguerra, compartiendo su premio con todas las Pepitas del mundo por ser mujeres valientes y generosas que han conseguido perdonar pero no olvidar.

Son muchas las cosas sensatas que hemos oido siempre a nuestras mujeres represaliadas. A mí se me quedó grabado de pequeño algo que me dijo mi sufrida abuela: Tú no hagas caso de ése que dice que cuando vengan los nuestros le daremos la vuelta a la tortilla, porque nosotros tenemos que hacer las cosas de otra manera, porque si las hacemos como los fascistas entonces nos convertimos en ellos y nada cambiará. Esto me lo dijo una vez de tantas que me llevaba a las fosas donde estaba fusilado, tirado, amontonado su marido, mi abuelo, al que llamaban Frasquito el bueno, acusado de rebelión militar. Era zapatero.

Pepita Patiño ha dicho que el miedo se acaba pero que la memoria permanece, y en esa memoria está el recuerdo de tantas cosas y tanto sufrimiento, tantos y tantos palos, y está presente también la memoria del futuro cuando dice: espero que esta juventud no tenga que pasar por lo mismo que yo pasé y que sepan que lo que tienen hoy es gracias a lo que luchamos nosotros. El miedo se acaba lo que no se acaba es la vida ni la memoria.

Asociación de la Memoria Histórica de Ronda (asociacionmemoriahistoricaronda@yahoo.es)

 


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