Opinión

De cuando la ficción iguala a la realidad (Manuel Ramírez Troyano)

Reproducción parcial de un documento, encontrado en la sede del PA en Ronda tras la desinsectación de 2009. El resto del documento desapareció  durante la masiva deserción.

… Formar un grupo con el único objetivo de ostentar el poder, obviando si fuera necesario los más básicos valores como la ética, la honradez o la decencia. Dar a este grupo la apariencia de grupo político, para lo que resulta muy práctico utilizar alguno ya instituido, utilizándolo como disfraz.  Tantos disfraces como sean necesarios, siempre y cuando aseguren la posesión del poder…

… Instituir el grupo alrededor de un solo e indiscutible líder, los órganos colegiados tan solo se utilizarán para dar apariencia democrática, nombrar una ejecutiva carente de funciones reales sin olvidar que siempre será el líder, y solo él, quien piense, decida y ejecute…

… Mantener un grupo de leales colmándoles sus esperanzas y ambiciones con puestos, honores y riquezas. Así junto con la sensación de deuda con el líder, anidará en ellos el temor de la caída de este, ya que solo a través de él conservarán sus prebendas. El grupo debe estar encabezado preferentemente por familiares, y junto a ellos personas sin formación, sin trabajo, sin futuro. Así, con pequeñas remuneraciones su lealtad está asegurada…

… Periódicamente, infligir a estos leales una sesión de menosprecios e insultos con el objetivo de recordarles su condición, cuya existencia política solo está justificada por la dirección del líder. Todas las actuaciones de los leales deben estar enfocadas hacia los intereses de líder. Públicamente: el líder hace, el líder dice, el líder decide y todo es gracias al líder…

… Deben estar a disposición del líder todos los días y todas las horas, prestos por si son requeridos para hacer footing, ir de bares o simplemente acompañarlo por la calle;  una buena cohorte potencia la ostentación pública de poder y recordatorio para la población de quién lo ejerce. Especializarse en  acercarle las viandas requeridas, darle lumbre o moverle el café, sin olvidar temas de conversación preferidos: el fútbol, el más socorrido. Abstenerse de opinar o sugerir cualquier tema que tenga que ver con la gobernanza, actividad que es inherente al líder. Disponibles para asumir cualquier culpabilidad de la que sea acusado el líder, ya que éste debe quedar impoluto, especialmente si es “su señoría” quien acusa…

… Dentro de los partidos parasitados siempre se encontrará una tímida respuesta a la invasión, algo a no tomar en cuenta, dado que los militantes de los partidos actuales están tan acostumbrados a que les digan lo que tienen que pensar, que ellos mismos se enredaran en inocuos contubernios de cafetería…

… Por el contrario, siempre hay personas con mucha ambición, los llamados conversos. La relación precio-utilidad de estos es claramente beneficiosa. Elegir a uno de ellos, proporcionarle chalecito a las afueras, coche todo-terreno, dos trajes de chaqueta y sueldo, de sus ex compañeros se encarga él. En una segunda opción, siempre habrá alguien con ansias de abandonar su trabajo de aparca-coches subterráneo; este tipo de converso sale más barato, pues con media jornada  basta. También se encontrará a algunos ávidos de prestancia social; palmaditas públicas en la espalda los convertirán en leales, no cejaran aunque les caigan árboles encima. Especial interés en la elección del “converso mayordomo”, si es posible, utilizar alguno que ya haya ejercido esta función con algún líder anterior, con ello se plasma gráficamente el cambio de líder, además de aprovechar su experiencia en el oficio…

… De entre las virtudes del líder debe imperar la capacidad de moldear la realidad hasta que coincida con sus postulados. Para ello es imprescindible intervenir los medios de comunicación. No dudar en utilizar las riquezas de la Institución, nunca las suyas, para repartirlas entre periódicos y televisiones engrosando así la lista de leales. Estos deben fotografiar y filmar cada acción del líder y convertirlas en escenas fundamentales para el buen desarrollo de la comunidad. El líder inaugura, el líder reinaugura y el líder vuelve a inaugurar: pintar un paso de cebra debe parecer la inauguración del museo Guggenheim…

… La mayor virtud de un líder debe ser la denominada de la “escondiduria”. Enseñar un Plan de Ordenación Urbana nuevo pero utilizar el viejo, exprimiéndolo hasta sus últimas recalificaciones. Así el líder puede decidir quien se beneficia y quien no. Enseñar facturas y cobros pero nunca los presupuestos. La vida es más fácil sin encorsetados presupuestos que solo ponen dificultades al ir y venir del dinero. Nadie, excepto el líder, tiene por qué saber cómo y en qué se gasta el dinero, se gasta y punto, ya los medios lo darán por bien gastados…

… Para adversarios o cualquier disidencia ciudadana no hay otra forma de trato que las vejaciones, insultos y desprecios. No existen maneras con aquellos que no aman al líder; es preferible infundir temor, con lo que se consigue crear un ambiente encanallado que hará claudicar a aquellos ciudadanos con intención de participar en la política pública. Y los adversarios mientras reciben y contestan los constantes insultos no prestan la suficiente atención a la táctica de la “escondiduria”…

… En la gestión, se deben elegir proyectos ajenos, impulsarlos por decreto y conseguir su paralización. Así se consigue parasitar proyectos del adversario y  dar imagen de firmeza con el decreto.  La paralización mantiene el interés del votante por su terminación, no hay mejor acicate que la necesidad. Un proyecto terminado solo se puede vender una vez, por el contrario, la promesa de terminarlo se puede vender infinitas veces: son mucho más rentables las promesas que los hechos. Esta paralización debe producirse simultáneamente con el primer movimiento de dinero, pues es sabido que el líder debe estar donde haya, del resto ya se encarga él. Si no se produjera transacción se impone un cambio chusco de titularidad, es una buena salida para asegurar el flujo dinerario.  Otro tipo de proyectos son aquellos que no tienen la más mínima posibilidad de ejecutarse. Eso no debe ser obstáculo para un buen líder; no se ejecutarán pero se pueden prometer, lo cual es mucho más rentable…

En la futura desparasitación de la sede del PSOE de Ronda los investigadores esperan recuperar las partes perdidas del documento.


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