Opinión

Transparente Opacidad (Manuel Ramírez Troyano)

La visita del director general de expansión de EROSKI no hizo más que confirmar los peores augurios. Vino a Ronda a enseñar unas preciosas infografías y unos cálculos de creación de empleo, que cifró en un millar de personas. Se le olvidó mencionar que EROSKI todavía no ha adquirido los terrenos, que no ha solicitado licencia de obra y, por supuesto, que no ha presentado el proyecto ante la autoridad y técnicos municipales para su estudio. Tan sólo realizó una presentación a los medios de comunicación locales para que estos hicieran de voceros y convencieran a la población de la realidad de este proyecto. Sí recordó que para EROSKI este proyecto figura como prioritario. El Sr. Alcalde, como siempre, aprovechó para hacerse una foto más.  Las infografias, o monitos como se les llama por aquí, son fáciles de hacer. Los terrenos fueron regalados por nuestro alcalde a una constructora. Y, por cierto, que ya es hora de que nos informen de aquella operación por la que los terrenos del campo de fútbol y de la antigua feria, que eran propiedad municipal, ahora son propiedad particular sin que haya mediado pago alguno. Respecto a la cifra de creación de empleo, sin duda que sufre un engorde artificial: que levante la mano el que haya visto  alguna vez un supermercado con mil empleados. Tranquiliza que el proyecto sea prioritario, pues eso nos asegura que los nacidos en Ronda en el año 2000 podrán optar a un puesto de reponedor de lácteos en el supermercado, -exquisito futuro como diría Forges-. En fin, un episodio más de la política de charanga y pandereta del Sr. Alcalde: él ya se ve impotente para seguir convenciendo a la población y se trae a un amigo del Supermarket  para que le sustituya en la venta de aire.

Pero abandonemos el cansino y estancado tema del EROSKI, apartemos la mirada de lo que no tenemos y posiblemente no tendremos nunca, y dirijámosla hacia algo que sí tenemos y en cuyo futuro se atisban algunas sombras: el  nuevo hospital.

Hace más de quince años que se viene hablando del nuevo hospital, pero es ahora cuando se pueden ver las máquinas trabajando, y de recordarlo ya se encarga la propaganda, pero lo que no se ha podido ver es el proyecto completo de tan magna obra: que si va a ser el más moderno, el más avanzado, el más de lo más, pero sin mostrar documentación alguna. El aparato propagandístico trabaja a destajo, pero el de información está desaparecido. El Ayuntamiento debe estar en posesión de dicho proyecto, y llama poderosamente la atención la falta de transparencia del equipo de gobierno, viniendo de una gente que es capaz de vender el cambio de chaqueta del alcalde como una inserción de Ronda en la pasarela Cibeles.

A priori puede parecer que el Sr. Alcalde es incompetente en este tema, el cual sólo compete a las ya mencionadas autoridades sanitarias, sitas en el gobierno autónomo, pero hay un matiz que debería ser analizado por nuestro primer edil. El cambio de una infraestructura de este tamaño en un pueblo tiene una primera consecuencia: el empleo. El actual hospital cuenta con aproximadamente 800 trabajadores, que a poco que tengan un sueldo medio de 1500 euros, -tampoco hay información pública sobre el capítulo 1 de los presupuestos del hospital-, resulta un montante de casi 17 millones anuales. Este dinero es una de las mayores entradas que posee la maltrecha economía del pueblo; dinero que pasa de mano en mano y se convierte en dinero circulante: ora lo tiene el fontanero, ora lo tiene el del bar y después el camisero. El producto interior bruto de Ronda depende en gran medida de los ingresos vía nómina del Hospital. Vista la ausencia de documentación, y escaldados que estamos en Ronda de estas grandes operaciones, -recuerden las irreparables pérdidas que se produjeron tras la fusión de la Caja de Ahorros de Ronda-, la duda sobre el número de trabajadores que albergará el hospital en construcción es patente. Ya se ha escuchado hasta la saciedad lo moderno que va a ser, pero lo que no se ha escuchado es el número de puestos de trabajo. El que algo esconde es que algo teme y nuestros dirigentes ocultan el proyecto para que no haya más interpretaciones que las suyas, y esto tiene un tufo a recorte de empleo que apesta. La transparente opacidad cumple su utilidad: ahora lo venden a diestro y siniestro, les ayuda a ganar las elecciones y después ya explicarán el recorte de empleo, ya que es más rentable explicarlo después de unas elecciones que antes.

Si pudiéramos leer el proyecto completo del hospital, también podríamos saber la cartera de servicios que prestará a la población, el número de camas, y en definitiva una información,  completa y por escrito para poder reclamar su cumplimiento.

Qué rápido se venden unos ficticios mil empleos del EROSKI y qué trabajo cuesta decir que el nuevo hospital recortará personal.

Ante esto el Sr. Alcalde en vez de defender los intereses del pueblo de Ronda, sigue a lo suyo: de foto en foto, de mentira en mentira, de juicio en juicio, de encuesta en encuesta y de pendencia en pendencia. La viva imagen de un político acabado con toda la pinta de terminar en el paro, enhorabuena Sr. Alcalde, está usted en el pueblo indicado.


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