Opinión

El Dios Sol (Manuel García Hidalgo)

Cuando cualquier creyente incluso agnóstico se enfrenta a catástrofes o situaciones límites por las que se siente superado, recurre por último a la invocación a Dios; y no es ningún desacierto porque con frecuencia, se oye decir que tal o cual cosa no ha ocurrido porque Dios ha puesto su mano.

Las Dificultades muy rara vez son límites ni aparecen en forma de catástrofes, sino que se van manifestando poco a poco, dándole tiempo y medios al sufridor para que ponga remedio a los males; hay siempre tiempo para que se tomen las oportunas medidas con decisiones apropiadas, otra cosa es que no se hayan previsto a tiempo cosas que eran visibles, equivalente a venir a reparar cuando ya es tarde.

Una Decisión es el producto final de una elaboración mental, que se produce generalmente a la hora de dar un paso adelante en cualquier tipo de estancamiento. En contraposición una elaboración mental es una decisión, solo si se produce de una manera consciente y con el único fin de ser aplicada para un resultado, no necesariamente conseguido pero sí pretendido.

Muchas decisiones están motivadas por aspectos de la realidad que rodea al individuo, materiales o de tipo ideológico, genéticos, etc., pero en muchas ocasiones influyen factores que nada tienen que ver con aspectos ligados a la voluntad del individuo, como son la superstición, las creencias, el miedo, etc. Lo que esencialmente influye en una decisión es el conjunto de alternativas disponibles para el sujeto y los criterios de elección que éste aplique.

A veces se confeccionan criterios para tomar decisiones con programas robotizados condicionados por parámetros que los “humanos que la aplican” llaman directrices, son tan estrictas y restrictivas que los programas son humanoides, y los humanos que las aplican se convierten en personas robotizadas, aunque ellos no son conscientes. Los robotizados llegan a amoldarse a roles o sistemas con los que la cabeza le funciona cada menos. En el argot diario siempre se culpa al ordenador; No puedo hacer nada porque el ordenador no me lo permite, si estuviera en mi mano lo haría, si yo lo entiendo, pero el ordenador no, etc. De la situaciones complicadas y poco menos que enquistadas como la de la España actual, es difícil salir porque nadie se atreve a desmarcarse ni lo más mínimo del sistema que marca el Robot, nadie se quiere jugar su puesto en el organigrama.

Si vamos por un camino sin obstáculos, es posible que vayamos a ninguna parte, pero desgraciadamente nuestra habilidad para identificar problemas va muy por delante de nuestra capacidad para encontrar soluciones, lo cual hace que en todos los caminos encontremos multitud de ellos. Esto produce una acumulación de problemas en nuestra cabeza que complica enormemente la vida a las personas y en algunos casos concluye con desenlaces fatales. La desigual capacidad que tienen las distintas personas parta minimizar o enfocar de maneras adecuadas los problemas, facilita o complica enormemente la vida del sujeto. Supongamos que por razones económicas, no está a mi alcance comprarme una casa a la salida de Madrid para librarme del estrés de la gran ciudad, que además necesitaría un coche adecuado para ir y venir cada día al trabajo. Como la solución no está a mi alcance, no depende de mí, sufro irremediablemente en cada instante en que pienso en ello. Pero si en lugar de dislocarme trabajando para conseguir este dinero, que será casi imposible, decido trasladarme con mi familia al pueblo de mis padres a trabajar en su panadería, habré dado fin al problema con una solución sencilla para un problema grande. Como resultado, la solución se ha conseguido afrontando el problema por otra cara. Ocurre mucho en las relaciones de pareja (como yo no voy a cambiar) antes de conseguir que el otro cambie, buscamos otro/a que ya esté cambiado.

La historia está llena de casos con soluciones sencillas a enormes enigmas y problemas: En la Mitología de muchos pueblos de la antigüedad, el sol es el astro proveedor de la vida idolatrado y venerado por culturas como la Inca, Egipcia, China y todas en general. En Egipto, Ra era el Dios Solar dador de vida y responsable del ciclo de la muerte y la resurrección, estaba representado por un hombre con cabeza de alcón sobre la cual portaba el disco solar, en su honor se festejaban multitud de fiestas populares. En una de esas celebraciones en Honor del Dios sol Ra, participó Eratóstenes, director de la Biblioteca de Alejandría, con motivo de un viaje que hizo a Asuán, 800 kms. al sur, era el 240 a.c. Su estancia, coincidió con el 21 de Junio, fecha de la celebración. A las doce del mediodía los obeliscos no daban sombra alguna, la razón era simplemente que los rayos del sol se proyectaban perpendiculares a la superficie del suelo. A su regreso a Alejandría, comprobó al año siguiente que a la misma hora y fecha, los obeliscos proyectaban una sombra desviada 7,2 grados de la vertical; este hecho unido a su constante sospecha de que la tierra era redonda, le llevó a calcular la longitud del meridiano terrestre con una simple regla de tres: 800 kms. X 360º / 7,2º = 40.000 kms., lo cual representa el cálculo exacto de la longitud de la corteza terrestre. quizás nunca pensó que podría calcular sus dimensiones con un cálculo tan simple. La constatación no se pudo hacer hasta llegado el periodo instrumental, siete siglos más tarde, después de Colón.


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