Cultura y Sociedad

El biólogo Andrés Rodríguez escribe un libro sobre los naturalistas de la Serranía de Ronda

Como adelanto ofrece en Diario Ronda un extracto sobre el capítulo dedicado al investigador y ex alcalde de Ronda Julián de Zulueta

Andrés Rodríguez y Julián de Zulueta en una imagen de archivo.

El profesor y biólogo Andrés Rodríguez está escribiendo un libro sobre los naturalistas que han existido en la Serranía de Ronda y que han dejado una huella con sus trabajos, que próximamente verá la luz.

Uno de los personajes que aparecerán en este libro es el investigador científico y quien fuese alcalde de Ronda, Julián de Zulueta, ciudad en la que falleció en 2015.

Como adelanto Rodríguez ofrece a los lectores de Diario Ronda un extracto del capítulo dedicado a Zulueta, con el que mantuvo una gran amistad y compartió experiencias.

Extracto del capítulo de Zulueta

Según el libro “Tuan Nyamok (el Señor de los Mosquitos). Relatos de la vida de Juan de Zulueta contados a María García Alonso”, editado por Publicaciones de la Residencia de Estudiantes en el año 2011, la vida de Julián de Zulueta tuvo cuatro grandes intereses: El estudio de la malaria, la defensa del medio ambiente, la política y su labor como historiador en temas relacionados con la medicina.

Nace en Madrid el 30 de noviembre de 1918. Hijo del escritor y político Luis de Zulueta y de la pedagoga Amparo Cebrián, sobrino del biólogo Antonio de Zulueta y de la científica y feminista Dolores Cebrián, hermano de la escritora y filósofa Carmen de Zulueta.

En 1923 entró a estudiar en la Institución Libre de Enseñanza y en 1928 en el Instituto-Escuela de Atocha. En 1933, vivió durante un año en Berlín, acompañando a su padre que había sido nombrado embajador en Alemania por el gobierno de la República. Vive allí hasta 1934, cuando cambia el gobierno de la República. En 1934 vuelve al Instituto-Escuela, en esos momentos situado en los Altos del Hipódromo.

En 1936 visita Andalucía y Marruecos. Termina el Bachillerato y se traslada con toda la familia a Roma, donde su padre fue embajador ante la Santa Sede. Tras el estallido de la Guerra Civil, en septiembre marcha a París, en diciembre la familia se exilió a Colombia. D. Julián solía comentar que con el traslado a Colombia su padre trató y consiguió evitar que participara en la Guerra Civil Española. Entre los pocos exiliados republicanos que eligieron Colombia se encontraba el botánico catalán Josep Cuatrecasas, con quien su padre trabó gran amistad.

En 1937 inició la carrera de medicina en la Universidad de Bogotá, culmina sus estudios en 1943 con una tesis sobre el paludismo. Consigue una beca para realizar estudios de posgrado en la Universidad de Cambridge, donde se casó en 1946 con Gillian Owtram, también estudiante en Cambridge, con quien tuvo tres hijas. Contaba D. Julián que tuvo que pedir y obtener un permiso especial al rectorado para poder  cantar “estudiantinas” bajo el balcón de la residencia femenina de Gilliam para cortejarla. Sin duda fue el primer caso de esta peculiar forma de cortejo que se daba en tan prestigiosa universidad.

En 1947 comenzó a trabajar en el laboratorio de Medicina Tropical de la Fundación Rockefeller en Villavicencio (Colombia), en el que permaneció hasta 1951 y donde se expuso deliberadamente a las picaduras del mosquito vector del «plasmodium» para entender mejor el proceso de la malaria. En junio de 1947 llega a Colombia su esposa. En 1948 nace su primera hija, Felicity. En abril  de ese año se desata un periodo convulsivo conocido como La Violencia Colombiana.

En 1951 la persecución a la que le somete la policía le obliga a trasladarse con la familia a Bogotá, consigue un trabajo en la Universidad de los Andes, nace su hija Cayetana, conocida siempre como Tana.

En 1952 se incorporó a la sección de malaria de la Organización Mundial de la Salud, donde desempeñó diferentes cargos de responsabilidad hasta que en 1977 se retiró de la organización. Se traslada a Ginebra, después a la India, luego a Malasia donde se reúne con su esposa y sus dos hijas. En estos veinticinco años de trabajo en la O.M.S. además de su trabajo en las sedes de Ginebra y Copenhague, fue responsable de proyectos sanitarios en numerosos países (Malasia, Uganda, Líbano, Jordania, Siria, Irak, Irán, Marruecos, Argelia, Turquía, Pakistán…), especialmente de las campañas contra la malaria. Su labor durante estas campañas le valieron el apelativo de Tuan Nyamok (“El señor de los mosquitos”). Después de su retiro, siguió siendo consultor tanto de la OMS como de otros organismos internacionales y como tal viajó a Irán, Madagascar y sobre todo a Pakistán para ocuparse de los refugiados afganos.

En 1954 fue un año difícil médicamente hablando, sufrió enfermedades, le extirparon por error el apéndice, nació su hija Paquita en Brunei y se traslada de nuevo a Suramérica siempre luchando contra la malaria.

En 1955 trabaja en Ginebra.

En 1956 se marcha a Irán, su padre con Gillian y sus hijas se quedan en Ginegra. Entre 1957 y 1959 la familia y Julián viven en Ginebra.

En 1958 participa en una misión médica en Grecia y Panamá.

Desde 1959 y 1961 trabaja en Uganda, primero solo, después le acompañan su esposa e hijas.

En 1962 investiga la malaria en México.

En 1964 es trasladado a Beirut como jefe del proyecto antimalaria en Oriente Medio. Permanece en ese cargo hasta 1973, realiza trabajos en Líbano, Siria, Irán, Irak, Afganistán y Jordania es condecorado con la Estrella de la Independencia por su labor.

Su trabajo en Afganistán es reconocido y valorado por las diferentes tribus de la zona. Su prestigio le permitía moverse con soltura y a salvo por la protección de los jefes de las tribus que le consideraban “un hombre bueno” según recuerdos de D. Julián compartidos conmigo en nuestros paseos por la Sierra de Las Nieves. Su conocimiento sobre la personalidad de las gentes de Oriente Medio tal vez pueda ser mostrada con la anécdota que a continuación les cuento, cuando los soviéticos invadieron Afganistán recuerdo que me comentó que era imposible vencer a ese pueblo porqué sobrevivían perfectamente en las montañas con la leche de una cabra como único sustento y con un Kalasnikof como arma era imposible expulsarlos de aquellas altas montañas donde habitan y que conocían perfectamente. Recuerdo que me comentó: Afganistán será la tumba del soviet.

En 1966 sus hijas se marchan a estudiar a Inglaterra.

En 1973 trabaja en Copenhague y en Argelia.

En 1974 visitó Ronda por primera vez, y se trasladó a vivir allí en 1978. Según sus propias palabras cuando  viniendo desde Algeciras, vislumbró desde el Mirador del Pino la ciudad, quedó tan profundamente enamorado que supo que era su lugar para vivir cuando se jubilara.

En 1975 trabaja en Copnhague, Marruecos y Grecia.

En 1976 y 1977 trabaja en Pakistán. Compra su casa en Ronda. Una casa ubicada en una antigua mezquita árabe.

En 1977 se retira de la OMS pero sigue trabajando con ellos como “Consultor”.

En 1978 vive entre Ronda e Italia.

En 1980 publica un artículo en The Mariner`s Mirrot titulado “Trafalgar: The Spanish view”. El éxito es tal que la Society for Nautical Research lo convierte en Miembro Numerario.

Recuerdo que al respecto me comentó que  el éxito de la Marina de Guerra Británica se debía a que los marinos ingleses eran profesionales mientras los españoles procedían de “levas” obligatorias y que las enfermedades que se daban en largas navegaciones como el escorbuto se  combatían en los barcos ingleses a base de tomar ron con limón mientras que en los barcos españoles esas mismas enfermedades se convertían en epidemias que diezmaban las desmoralizadas tropas.

En 1983 fue elegido alcalde de esta localidad por el Partido Socialista Obrero Español, cargo en el que permaneció hasta 1987.

El Ministro de Sanidad de la época, Ernest Lluch, le impuso la Gran Cruz de la Orden Civil de Sanidad.

La variedad de sus intereses intelectuales le llevó a interesarse por múltiples y muy diversos temas, desde la conservación del medio ambiente hasta la investigación histórica. En este ultimo campo, destaca el estudio en el que estableció que la malaria fue la causa de la muerte de Carlos I de España. La investigación fue posible gracias a unas sofisticadas técnicas de rehidratación de tejidos momificados que permitieron mostrar la presencia del «plasmodium» en la sangre del monarca.

En 1986 es llamado de nuevo por la OMS para realizar campañas antimalaria en Irán. En 1988, lo hace en Madagascar y en 1989 en Pakistán.

En 1990 fue propuesto por unanimidad como presidente de la Fundación Francisco Giner de los Ríos, y en 1997 entró a formar parte como vocal del Comité Español del Programa sobre el Hombre y la Biosfera de la UNESCO.

Desde comienzos de los años noventa desarrolla labores de conservación del osos en los picos de Europa y pasa temporadas en una casa que adquiere en Somiedo (Asturias).

En 1996 viaja a Guinea para estudiar el origen de la malaria que padecen unos niños ecuatoguineanos emigrados en Ronda.

En 1997 entra a formar parte como vocal del Comité Español del Programa sobre el Hombre y la Biosfera.

En 1998 participa en la Conferencia Internacional sobre la conservación del oso pardo en Europa.

En 2002 la Universidad de Turín le nombra Doctor Honoris Causa en Medicina Veterinaria.

En 2010 el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino le concede el Premio Extraordinario de Medio Ambiente.

Murió en Ronda el 8 de diciembre de 2015. ​


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