Opinión

Treinta y dos años informando y es la primera vez que me cascan

Cuando empezaba en esta apasionante profesión, hace ahora algo más de 32 años, junto con mi compañero Antonio Llevot (él redactor y yo entonces fotógrafo del desaparecido Diario Ronda-Costa del Sol), una tarde subimos hasta la barriada de la Fraternidad. Un camión había volcado y fue a caer encima de tres coches que estaban estacionados. Afortunadamente todo sin heridos.

Lógicamente, con cámara en mano, empecé a tomar las fotografías del accidente, que fue además muy aparatoso. Pocas veces he visto un camión con las ruedas y la panza hacia arriba. Fue en ese momento en el que el conductor del vehículo, un conocido transportista rondeño, no aceptó de buen agrado tantas fotografías y con la llave inglesa más grande que he visto en mi vida en su mano salió tras nosotros.

Llevot y yo, más jóvenes y ágiles que el camionero, subimos por piernas la empinada cuesta hasta la avenida de Málaga, con la llave inglesa siguiéndonos los talones. Logramos escapar por velocidad.

Ha sido la única vez en la que he temido por mi integridad física mientras desarrollaba mi trabajo, hasta hoy.

Relato minuto a minuto lo ocurrido.

A las 12.45 horas me acerco al Puente Nuevo con el objeto de sacar una fotografía bonita del paso de la Vuelta Ciclista a Andalucía por Ronda. Entonces veo que están en el balcón principal de Santo Domingo dos periodistas de Canal Charry TV: Maribel Chito y Manuel Guerrero, así como el jefe del Gabinete de la Alcaldía, José Carlos Orozco (PSOE), y la concejal de Deportes, María José Sánchez (PSOE).

Al tratarse de un edificio público decido subir para colocarme en el balcón, donde con toda seguridad obtendría una buena imagen del paso del pelotón, y al mismo tiempo se logra una magnífica promoción del Tajo y de la ciudad de Ronda desde el medio que humildemente dirijo.

-Blas Gil: Buenas, con permiso vengo a hacer una foto desde el balcón.

-María José Sánchez: No tienes permiso, tienes que pedirlo por escrito a la concejal de Turismo, Isabel Barriga.

B.G:¿Estos dos compañeros lo tienen por escrito?

M.J.S: Sí, los pidieron por escrito y se les concedió la autorización por escrito.

B. G.: ¿Y dónde están sus autorizaciones por escrito?”

M.J.S.: Que si no tienes permiso te tienes que ir de aquí.

Salgo de la habitación y le comunico a un Policía Nacional lo que me estaba sucediendo, al considerar que se podría estar vulnerando el derecho constitucional a la libre información, más tratándose de un profesional que lo único que quiere es hacer su trabajo. El agente me indica que debo denunciar el hecho ante la Policía Local. Tomo fotografías del balcón ocupado por las personas anteriormente relatadas.

Seguidamente me dirijo a los concejales Paqui González (IU) y José María Jiménez (PSOE) y les comunico que la actuación que están teniendo podría estar vulnerando el derecho a la libre información. Ambos pasan del tema y ni me hacen caso.

Contacto por teléfono con mi abogado y éste me indica que tienen que comunicarme por escrito el motivo por el que se me deniega el acceso a un edificio público y quién da la orden. Subo y así se lo expreso a la concejal de Deportes.

B.G.: María José, que me dice mi abogado que me tenéis que dar por escrito el motivo por el que no puedo trabajar aquí, y si no es así me tenéis que dejar ocupar un espacio del balcón al igual que los demás periodistas que están ahí.

M.J.S: Aquí no puedes estar, te lo tiene que autorizar Isa (Barriga) ya que ésta es su casa.

B.G. Esta no es su casa, es la casa de todos los rondeños.

M.J.S: ¡Que aquí no puedes estar!

En ese momento, cuando me niego a abandonar la oficina, el jefe de Gabinete de Alcaldía cierra las puertas del balcón y se coloca delante con los brazos cruzados y las piernas abiertas, en una posición intimidatoria.

Con el teléfono en mano me dispongo a llamar a la Policía Local para que tomen acta de lo que está sucediendo y en ese momento aparecen los concejales Francisco Márquez y Alberto Orozco, ambos del PSOE. Tras informarse de esta esperpéntica situación, Orozco, con buen criterio, da las instrucciones para que se me permita realizar mi trabajo.

Con malos modos, el jefe de Alcaldía abre las puertas del balcón y accedo, colocándome en un lateral. Éste, a pesar de que estaba situado en el centro se me echa encima y empieza a empujarme.

B.G.: Por favor échate para tu lado que me estás agobiando.

J.C.O.: ¡A mí no me toques que la tenemos!

B.G: El que me estás tocando eres tú a mí, que estás encima mía (literalmente) y no me dejas moverme para hacer las fotos.

J.C.O: ¡A hijo puta, tú no me ganas a mí!, ¡tú no me conoces!

Visto el ambiente hostil opto por pedirle que me deje trabajar tranquilo. Responde haciéndome fotos de la cara y mirándome el teléfono mientras enviaba mensajes a mi abogado. Hostigando, vamos

Pero cuando llega el pelotón de la Vuelta, el jefe de Alcaldía entró en una especie de estado de cólera y empezó a darme codazos y empujones, intentando inmovilizarme contra la reja del balcón. Ahí le dije “Te has pasado  esto se va a publicar”, ante lo cual se retiró.

Gracias a que mantuve la templanza la cosa no fue a más. Pero no quiero dejar de pasar estos hechos, ya que considero que además de constituir una agresión a un periodista que se está limitando a realizar su trabajo, también constituye un atentado contra la libertad de prensa y de información.

Gracias a todos los amigos que durante toda la tarde se han solidarizado conmigo, así como a los pocos compañeros de profesión que han hecho lo mismo. Los otros, agazapados, guardan silencio.

Es la primera vez, en 32 años, que me cascan cuando estaba trabajando. Espero que no se repita con ningún otro periodista de Ronda. Yo estaré el primero para denunciarlo.

Viva la libertad de prensa, aunque a algunos no le guste.

 


3 comentarios en “Treinta y dos años informando y es la primera vez que me cascan

  1. Rafael martin

    Miremos la Constitución y libertad de prensa, actuaciones así, no dejan en buen lugar el principio de opinión.
    Ánimos y Un saludo

    • Antonio Llevot

      Templanza,amigo. Si nos dan es que llevamos razón. Un abrazo enorme.

  2. Paco Segura

    Ese trato vejatorio recuerda la época predemocrática que vivíamos en este país hace ya más de cuarenta años. Hay ciudades (unas más que otras) que tardan en superar aquella época, en retirar símbolos franquistas, medallas de oro, títulos de Hijo Adoptivo…
    Un proverbio antiguo dice que “aunque los perros ladren, la caravana avanza”. Ánimo Blas y adelante!

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