Comarca

Fauna de la Serranía de Ronda: Bella Dama-Caballito del diablo de alas azules, Calopteryx virgo

Quizás sean una de las libélulas más bellas y atractivas. Al contrario de sus primas ‘los caballitos del diablo de alas negras’, estos insectos son sumamente escasos

Imagen de una de estas libélulas captada en la Serranía. Foto Gonzalo Astete M.

Quizás sean una de las libélulas más bellas y atractivas. Al contrario de sus primas ‘los caballitos del diablo de alas negras’, estos caballitos son sumamente escasos y habitantes de lugares muy escondidos y húmedos. Vive principalmente en arroyos de pequeño y medio tamaño en zonas con arbolado cercano y aguas muy limpias, de poca profundidad y con corriente durante todo el año. Las aguas deben ser lo suficientemente frías en verano. Su desarrollo se favorece si el suelo es ácido y el agua bien oxigenada. La presencia de esta especie es indicadora de una gran calidad de las aguas. Siempre se encuentran en la vegetación cercana a la corriente de agua, rara vez se alejan.

Caballito del diablo de hasta 45 mm de tamaño, de color azul metálico, con los tres últimos segmentos abdominales de color rosa claro en la parte ventral en el macho, pero de color verde brillante en el caso de la hembra. Los colores de tonos metálicos verdes y azules de los machos adultos les hacen muy llamativos, tanto en reposo como en vuelo, que, recuerda más al de las mariposas que el de las libélulas.

Sus cuatro alas son más anchas que en otras especies del mismo género; de color azul violáceo en el macho, oscuro brillante desde muy por delante del nodo y en ocasiones ya desde la base y en ocasiones el ápice es hialino; las hembras tienen las alas de un tono más o menos rojizo o ahumado, dependiendo de su edad, y además su pterostigma aparece bastante alejado del extremo del ala.

Su actividad comienza a finales de mayo hasta mediados de agosto y el periodo de maduración dura unos 10 días, en los cuales los machos irán cambiando su coloración paulatinamente. La vida de los adultos se reduce a unos 40 días. Apenas cinco semanas en el caso de los machos. Los machos jóvenes, o inmaduros, suelen vivir aparte su periodo de maduración sexual que se alcanza a la  temprana  edad de nueve o diez días. Las hembras adultas tienen una vida algo más corta que los machos y unos colores bastante diferentes de los de aquellos.  Destacan en ellas, por el tamaño y  por el color, las alas de tono acaramelado que parecen hacer juego con el color superior de sus ojos bicolores, mientras la vena del borde de sus alas, la costal,  de color verde claro, contrasta con el tono ámbar que tinta sus alas, donde se aprecian unos pteroestigmas blancos, ausentes en los machos, otra rareza en las alas de este género de libélulas. Al parecer, esta belleza de sus alas no solo atrae a las hembras de su especie sino que también lo hace con hembras de otra especie similar, la Calopteryx splendens, que vuela por territorio francés, más allá de los Pirineos, donde también existye la C. virgo. Hay publicaciones recientes que afirman la existencia de una apreciable hibridación entre las especies de Calopteryx, particularmente entre la C. splendens y la C. virgo. Parece que una de las causas de hibridación es una reducida capacidad de reconocimiento por parte de ambos cooperantes a la hora de distinguir entre individuos conespecíficos, o sea, de la misma especie, y heteroespecíficos, es decir, de la especie a la que confunden con la suya.

Tras la cópula, que dura relativamente poco tiempo, la hembra deposita numerosos huevos en los tallos y hojas de las plantas acuáticas del arroyo en el que vive y que sobresalen ligeramente de la superficie del agua, si bien es capaz de realizar la puesta completamente sumergida, llegando a aguantar hasta 90 minutos dentro del agua. Mientras ella realiza la puesta, el macho se mantiene en un lugar cercano o sobrevolando la zona para protegerla. Los huevos, que miden poco más de un milímetro, tardan hasta un mes en eclosionar y la larva que surge sufre hasta 12 mudas antes de alcanzar el estado adulto; durante es periodo, se necesita que el agua mantenga su temperatura entre los 13 y los 18 º C.

Aparece en Europa, excepto en el extremo norte, en África del Norte, Oriente Próximo y la parte norte de Asia, alcanzando Japón. En la Serranía, aunque está presente, existen pocos lugares en los que se pueden ver.

Las fotos son de Gonzalo Astete a quien agradezco su permiso para usarlas.

Bibliografía

https://bishoverde.wordpress.com/

www.asturnatura.com/


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te pedimos la "MÁXIMA" corrección y respeto en tus opiniones para con los demás

*