Opinión

Memoria/Carmen (Francisco Pimentel)

Carmen es hija de uno de los fusilados en Ronda. Su padre José García Doña era de Yunquera y fue detenido y acusado de rebelión militar con otros muchos vecinos y vecinas de este pueblo de nuestra serranía. Hoy cuando escribo estas líneas es día 3 de Marzo y Carmen cumple 79 años, los mismos que hace que mataron a su padre que no conoció.

Si echamos cuentas Carmen había sido concebida sobre Mayo-Junio del 1936, cuando ese matrimonio joven eran felices porque estaban llenos de ilusiones y esperanzas puestas en el desarrollo de la democracia republicana. No pensaban en absoluto que mientras ellos trabajaban, vivían y se amaban hubiera gente malvada preparando desatar el holocausto terrorista que empezó el 17-18 de Julio.

A José y a los demás yunqueranos los secuestraron y encerraron en Ronda a mediados de Febrero, por lo que su esposa Francisca Jiménez Gómez tuvo que venir como pudo y con el embarazo de casi nueve meses para verlo y saber qué pasaba. Al poco nació Carmen y cuando Francisca vino de nuevo a Ronda a ver a su marido no pudo traer a la niña.

Cuando otra vez se disponía a venir de nuevo a Ronda con otros familiares y vecinos recibieron la noticia de que ya habían sido fusilados. Era el 10 de Julio del 1937 y junto a José García Doña asesinaron a Francisco Jiménez García, Diego Blanco Pino, Francisco Vique, Juan Torres Gómez, Antonio Duarte Sevilla, Miguel Chaparro Sánchez, Diego Martos Macías, Francisco Najarro Sánchez, Francisco Chicón Martín, Gregorio Doña Rodríguez, José Domínguez Rodríguez, Cristóbal Guerrero Corbacho, Antonio Prieto Marín, Antonio Flores Jiménez, Pedro Jiménez García, José García Comitre, Felipe Díaz Corrales, Rafael Díaz Mora, Rafael Moras Torres. No son los únicos yunqueranos matados por los fascistas. Estos son los 20 de aquel día.

Por eso Carmen me decía que ella no había conocido nunca a su padre. Ahora lleva varias semanas ingresada en el hospital con graves dolencias de las que parece que ya se está recuperando de nuevo. Y lo digo así porque la vida de Carmen, dicho por ella misma, ha sido una vida llena de males y quebrantos porque ya nació con todos los males del mundo. Es como si todos los sufrimientos de sus padres, de José y Francisca, desde el 18 de Julio del 1936 se hubieran instalados en su ser.

Conocí a Carmen el 1 de Noviembre del 2006. Ella y su hija Mari Carmen ponían flores junto a una pequeña lápida con el nombre de su padre y abuelo que ya habían puesto anteriormente sobre la fosa común donde están nuestra gente.

No sé si ya les había visto en otras ocasiones, pero este año fue cuando desesperanzado de que nadie en Ronda hubiera iniciado ninguna acción para recuperar la dignidad de nuestros fusilados hablé con ellas y otros familiares para hacer lo que estamos haciendo: reivindicar que se haga la verdad, la justicia y la reparación que llevamos 79 años calladamente clamando.
Carmen, tan pequeña y menuda, ha tenido y tiene sin embargo una mala salud de hierro. Desde que hicimos amistad siempre me ha impresionado la suave fortaleza, tesón y constancia que transmite. Es una mujer, de tantas en Andalucía, que ha llevado su pena, su dolor y su vida transmitiendo incansablemente la verdad de la memoria histórica a su hija Maricarmen que es la secretaria de nuestra asociación desde su fundación.

Nuestro deseo, el de todos los familiares y el de todos los que nos apoyan, es que Carmen termine de reponerse y nos siga ayudando con su memoria en los trámites con la Junta de Andalucía.


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