Entrevistas

Emilio Calatayud: “La responsabilidad de la educación de los jóvenes es de los padres”

El carismático juez de menores atendió en exclusiva a La Voz de Ronda minutos antes de ofrecer su multitudinaria conferencia en el Convento de Santo Domingo y tras tomar un café respondió a todas nuestras preguntas.

 

El tema de la violencia entre los menores está más de actualidad que nunca a raíz de los últimos acontecimientos ocurridos, como el de Seseña. ¿Cómo vive un juez de menores esta situación?

Por desgracia siempre vamos a tener un caso de estos. Pero vengo diciendo desde hace tiempo que es necesario hacer un pacto por el menor, ahora que estamos en la época de los pactos. Yo sugiero un pacto no por la educación, sino por el menor. Tenemos que redefinir lo que es el menor, concienciar a los padres de la responsabilidad que tienen y luchar contra el absentismo y el fracaso escolar. Y socialmente tenemos muchas contradicciones con los chavales, y unos mensajes que mandamos a los menores de que todo está permitido y de que tienen impunidad. Por desgracia estamos recogiendo lo que estamos sembrando: unos chavales que no tienen límites, que se les habla de derechos y no de deberes, y se está incorporando mucho más la violencia. Y cuando ocurre uno de estos casos lo que a mí me lleva a pensar como profesional es qué estamos haciendo mal, en qué nos estamos equivocando. Yo creo que no sólo hay que modificar las leyes, sino que hay que hacer ese pacto y concienciar a todos. Creo que estamos pagando el complejo de joven democracia que tenemos, que a los padres y a la escuela les da miedo decir que no, y hasta a los que nos gobiernan les da miedo decir que no.

La devaluación de la figura del profesor, ¿cree que tiene que ver con esta tendencia? ¿Tendría que haber una solución también en el pacto que comenta?

Yo siempre digo que la responsabilidad de la educación la tienen los padres. El colegio es un complemento fundamental, y los padres y la sociedad tenemos el compromiso de devolver esa autoridad no solamente legal, sino moral, porque legal ya la tienen. Los padres tienen la necesidad de colaborar con los profesores y apoyarlos. Creo que cuando un menor llega al juzgado es que hay un problema en la familia, ¿pero en qué familia no pasa algo? Pero el 82 % de los menores con un perfil de delincuente sufre fracaso escolar. Luego la relación escuela-familia es fundamental. Y luego está el tema del entorno social. Por eso digo que en esto estamos implicados todos. Los mensajes que trasmitimos no están funcionando, estamos en una auténtica crisis. Por desgracia muchas veces los padres y la escuela tienen que luchar contra la sociedad, porque la sociedad, y sobre todo los medios de comunicación y la televisión en especial está haciendo mucho daño.

La violencia está aumentando especialmente entre las niñas. ¿A qué cree que se debe esto?

Hemos estado en una generación en la que hemos preconizado la igualdad, y nos están saliendo unos chavales y unas niñas cada vez más machistas. Estamos volviendo a tener una juventud más violenta, y las niñas están adoptando lo malo de los chicos: han copiado los comportamientos violentos, los hábitos de consumo de drogas y alcohol, y efectivamente, la violencia entre chicas. Por ejemplo, estamos en un 25-30 % de delitos cometidos por chicas, pero en los delitos de violencia familiar estamos en un 40-45 %, sobre  todo porque maltratan a sus padres. Por eso hay que hablar claro y no usar el tema de los menores como una cuestión política, sino como una cuestión de estado, porque el futuro de un país está en los menores. Ahora mismo no creo que los políticos que nos están gobernando ni los que están en la oposición puedan llegar a un pacto por el menor.

Las redes sociales suponen una gran capacidad para comunicarse, pero ¿cree que los riesgos son mayores que los beneficios?

Pues mire, los móviles y el ordenador ya se están calificando como drogas. Hay chavales que no saben vivir sin ordenador, y por supuesto Internet es peligrosísimo. A los padres les digo que Internet donde tiene que estar es en el salón de la casa, porque es una ventana abierta al infinito, con cosas buenas pero también con cosas muy malas. Europa está modificando las leyes para condenar a los que enganchan a los menores a través de la red. Es un instrumento que nos trae muchos problemas, es un delito que está subiendo y además típico de la clase media. Delitos contra la imagen, suplantación de la identidad y demás son delitos que atentan contra la intimidad de la persona. Es un delito de moda entre los chavales.

¿Cómo acogen los menores esas sentencias ejemplarizantes y tan curiosas que emite?

Yo no he inventado nada, porque esas sentencias las contempla la ley. Aún así al principio chocaba pero ahora que llevamos un tiempo trabajando en esta línea se encuentran satisfechos. Por ejemplo, una de las sentencias que más dicto es la de sacarse el graduado escolar, y muchas veces después incluso han venido a darme las gracias, no sólo de los chavales, sino también por parte de los padres. Pero eso no quita que también tengamos que dictar sentencias de internamiento. Lo que pasa es que cuando ocurre un caso como el último de Seseña parece que se tira por la borda todo lo demás, pero se está haciendo un buen trabajo.

Cada vez que hay uno de estos casos se habla de endurecer la ley del menor. ¿Qué opinión tiene usted sobre eso?

Yo creo que lo que hay que hacer es explicar y aplicar bien la ley y no trasmitir esa idea de impunidad. Esta ley tiene medidas más duras incluso que la ley para adultos, pero hay que aplicarla bien. Y si hay que modificarla, que se modifique con un acuerdo parlamentario total. Alargar el tiempo de internamiento no creo que mejore nada. El debate debería ser cuánto tiempo como máximo se puede tener a un menor privado de libertad para que pueda ser recuperable. Si lo que se pretende es una justicia puramente retributiva, que se quite la palabra reinserción de la Constitución. Ya se han hecho muchos cambios, y siempre que pasa algo se habla de endurecer. Pero yo trabajaría mucho más la prevención.

Cuando hablamos de internamiento, ¿es necesario mejorar las condiciones y los medios de estos centros?

Sí, efectivamente, aunque en los últimos años se ha hecho un gran esfuerzo. Por ejemplo, en Andalucía se está haciendo una gran labor, lo que pasa es que no se conoce. La gente debe conocer los centros, se dice que los chicos salen peor de lo que entran, y no es verdad. Son muy buenos profesionales y se obtienen buenos resultados. Claro que también hay fracasos, pero igual que en los adultos. Pero repito que lo fundamental es la prevención y educación.

Por último, y como conclusión. ¿Es optimista el mensaje que va a trasmitir en su conferencia?

Lo que digo a los padres es que sean padres. Que luchen contra el fracaso escolar y que no seamos hipócritas. Y que no se pueden adelantar las edades: que los niños tienen que ser niños y los adolescentes tienen que ser adolescentes. Y aquí no todo vale.


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